domingo 23 de junio de 2024

Dolor

Murió Sara Rus, sobreviviente de Auschwitz y Madre de Plaza de Mayo

Su mayor anhelo era poder darle a su hijo una sepultura digna, poder llevarle una flor.
miércoles 24 de enero de 2024

Sara nació en Lodz, Polonia. Con solo 12 años debió enfrentar el horror en el gueto en el que los nazis obligaron a vivir a los judíos. Su paso por el campo de concentración y su llegada al país. La desaparición de su hijo Daniel por la díctadura cívico-militar y el comienzo de una lucha que inspiró a generaciones.

Transmitir la memoria era una de sus razones de vivir. Tanto es así que, su frase "Lucho por no olvidar" se convirtió casi en un lema que profesó durante toda su existencia, signada por la lucha y el dolor. Schejne María (Sara) Laskier de Rus, sobreviviente de Auschwitz y Madre de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, falleció este miércoles, a los 97 años. 

Lee también: Encontraron el cuerpo del hombre que desapareció al ingresar a un arroyo de Entre Ríos

"Cuando cuento mi historia, atravesada por mis vivencias de niña en Auschwitz, y por la desaparición de Daniel en manos de la dictadura militar argentina, no siento dolor, al contrario, siento una liberación. La vida me dio este motor. Si yo quedé viva después de todo el sufrimiento... Quiero contar y siento que debo contar porque ya quedamos muy pocos de los sobrevivientes. Lucho por no olvidar. Lucho por la memoria", contó en una entrevista con Página/12, publicada en 2022.

Sara nació en Lodz, Polonia, en 1927. Fue, hasta 1939, la única hija consentida de Jacobo y Carola Laskier. Su papá era sastre. Hacía trajes a medida para los señores y tapados de piel para las señoras. Sara iba a la escuela y estudiaba violín. Hasta que llegaron los nazis. 

Lee también: Rechazaron la apelación del Gobierno contra la CGT por el DNU a horas del paro

A partir de entonces, esa niña de tan solo 12 años comenzaría una lucha por sobrevivir, soportando innumerables miserias humanas. Ella misma relataba, con una agudeza tan exacta como cruenta, lo que le ha tocado vivir por aquellos años. Estuvo en el gueto de Lodz, donde le tocó trabajar en una fábrica de sombreros para poder comer y vio morir al hermano que tanto anhelaba tener. 

Luego, siendo una jovencita de 14 años, salvó a su mamá de las cámaras de gas de Auschwitz y trabajó esclava en una fábrica de aviones. En el medio, se enamoró de Bernardo Rus, un joven muy apuesto e inteligente que conoció a través de su padre, pero no pudo vivir ese romance hasta que se liberó y llegó a la Argentina, tras cruzar de forma ilegal la frontera con Paraguay. En nuestro país, Sara empezó de nuevo y fue feliz, según ella misma contó. 

Temas de esta nota