viernes 12 de abril de 2024
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El país más viejo de Europa

¿A qué se debe el envejecimiento de Italia?

El descenso de la natalidad y las mayores posibilidades de supervivencia de las personas mayores han envejecido considerablemente la población italiana.
sábado 24 de febrero de 2024

El envejecimiento de la población italiana empieza a hacer mella en la famosa "dolce vita" italiana. El creciente número de pensionistas no se corresponde con el de recién nacidos. Los esfuerzos del Gobierno de derechas de Giorgia Meloni por impulsar la natalidad no han logrado hasta ahora invertir la tendencia demográfica.

Según los últimos datos de Eurostat, Italia es el país más envejecido de la Unión Europea: la mitad de la población tiene actualmente una media de edad superior a los 48 años. Junto con Portugal, Italia tiene el mayor porcentaje de residentes mayores de 65 años, igual al 24%, aproximadamente uno de cada cuatro.

Este aumento refleja una tendencia a escala europea, en la que el bloque experimenta un aumento general de su edad mediana (44,5 años). El número de personas mayores representa ya más de una quinta parte de la población del bloque.

"Sin embargo, lo más significativo es la tendencia al envejecimiento de la población italiana", explica a 'Euronews' Cecilia Tomassini, profesora de Demografía y Estadística Social en la Universidad de Molise. "La proporción de individuos de 80 años o más ha aumentado hasta el 7,7% de la población, un incremento notable del 3,3% registrado en 1991", añade.

"Esencialmente, mientras que la población ha aumentado un 3,4% desde 1991, el segmento de 80 años o más se ha más que duplicado durante el mismo periodo". Pero los "nonni" italianos -personajes muy queridos tanto en el país como en el extranjero- no son el problema, declara a 'Euronews' Giovanni Lamura, del Instituto Nacional de Salud y Ciencia sobre el Envejecimiento de Italia.

"Que la gente viva más debería ser un objetivo en la agenda política del gobierno de cualquier país", señala. "El problema es que las tasas de fertilidad en Italia son bajas, cada vez tenemos menos hijos", prosigue.

¿Cómo ha envejecido tanto Italia?
La razón del envejecimiento de la población italiana es sencilla: el número de muertes, debido al envejecimiento de su población, supera con creces el número de nacimientos.

En los últimos 40 años, la media de hijos por familia en Italia ha sido inferior a 1,5, asegura a 'Euronews' Alessandro Rosina, profesor de Demografía y Estadística Social en la Università Cattolica di Milano. "Los datos más recientes están por debajo de 1,24 por mujer", agrega.

Se necesita una tasa de 2 nacimientos por mujer para mantener una población estable. Este descenso de la tasa de fecundidad comenzó en los años 80, según Tomassini, aunque con fluctuaciones ocasionales.

 La bandera italiana ondea durante una reunión bilateral entre Italia y Rusia, en Trieste, Italia, martes, el 26 de noviembre de 2013.Luca Bruno/AP
"Los flujos migratorios sólo han frenado marginalmente este proceso de envejecimiento", indica. "De lo contrario, su impacto habría sido considerablemente más pronunciado". Aunque hubo un periodo durante el cual este saldo negativo se compensaba con una mayor tasa de migración positiva, "ya no es así", dijo Tomassini. "En consecuencia, el descenso de la población en Italia es cada vez más pronunciado".

El hecho de que las personas mayores en Italia vivan más tiempo es en realidad una noticia positiva, destaca Lamura. "La gente ha podido vivir más gracias a políticas beneficiosas, pensiones generosas y un sistema sanitario gratuito que ha permitido recibir atención incluso a quienes no podían permitírselo", afirma.

Pero hay otra cara de la moneda. Lamura remarca que el país no ha invertido tanto en las generaciones más jóvenes como en las anteriores. "Italia debería hacer más para ayudar financieramente a las familias jóvenes, pero tiene una deuda masiva del PIB [140,6% de todo su PIB en septiembre de 2023] que está bajo escrutinio internacional, por lo que no puede permitirse endeudarse aún más con algunas nuevas y generosas políticas profamilia", recalca.

"La gente en Italia planea y sueña con tener hijos y una familia tanto como otros europeos. Lo que falta son políticas adecuadas que apoyen la realización de estos planes y sueños", resalta Rosina.

"Italia tiene una de las edades medias más altas para que los padres tengan su primer hijo [en Europa], sobre todo porque los jóvenes luchan por incorporarse a la población activa y encontrar trabajos estables, además de enfrentarse a dificultades para conseguir una vivienda propia".

Los que tienen hijos se enfrentan entonces al reto de intentar conciliar la vida familiar y laboral en un país que carece tanto de ayudas económicas como de infraestructuras adecuadas para los padres jóvenes y sus hijos.

"En Italia, el nacimiento de un hijo puede representar un empeoramiento de las condiciones económicas de los padres, así como una complicación de su vida desde el punto de vista organizativo, más que en otros países", lamenta Rosina. "Las limitadas políticas del país destinadas a apoyar a las familias jóvenes transmiten el mensaje negativo de que tener una familia no aporta valor a la comunidad y no es digno de apoyo", abunda.

 
¿Qué futuro para Italia?
Para Tomassini, se prevé que el envejecimiento de la población italiana y el descenso de la natalidad continúen en el futuro. Eso "a menos que se produzcan intervenciones significativas, como crisis de mortalidad o un nuevo baby boom", afirma. "A corto plazo, la migración puede jugar como una variable significativa que podría influir en la dinámica de la población, aunque puede ser políticamente resbaladiza".

El Gobierno de Meloni ha hecho del aumento de la natalidad una de las prioridades de su gobierno, pero hasta ahora no ha logrado resultados concretos. Ha reducido a la mitad el IVA de los pañales y la leche infantil, pero las guarderías siguen siendo caras y difícilmente asequibles para muchos.

El mayor temor para el país es que su crecimiento económico, ya de por sí débil, siga disminuyendo, y que Italia acabe por no poder hacer frente a su sistema de pensiones y bienestar. "Si las tasas de fertilidad se mantienen, Italia podría tener sólo 320.000 recién nacidos en 25 años, con una estructura demográfica cada vez más desequilibrada", advierte Rosina.

"No es un futuro distópico, sino simplemente el escenario más probable según la dinámica actual. Si Italia no sigue el ejemplo de las mejores políticas de Europa en este campo, el desarrollo y la sostenibilidad social del país estarán en peligro en las próximas décadas", concluye.