Una viuda vivió dos años en el panteón de su esposo con luz, TV y wifi
Los vecinos del cementerio de Dos de Mayo, en Misiones, comenzaron a notar movimientos extraños y ruidos nocturnos en un mausoleo. Tras varias denuncias, la policía descubrió una escena sorprendente: Adriana Villareal, viuda de Sergio Raneé Yede, había convertido el panteón de su esposo en su hogar.
Villareal, que en ese momento rondaba los 40 años, vivió allí durante al menos dos años con todas las comodidades. Había instalado luz eléctrica con su propio medidor, una cocina a gas, televisión, equipo de audio, cama e incluso una computadora con internet.
En una entrevista radial en 2012, la mujer explicó que tomó esta decisión por amor: “Cuando la persona fallece, no fallece el alma, sino solo el cuerpo físico”, dijo. Además, aseguró que no le temía a la oscuridad del cementerio: "Hay que tener miedo a los vivos".

Según su relato, viajaba desde Buenos Aires para visitar la tumba de su esposo, pero al no poder costear un hotel, decidió construir su propia "casita" en el cementerio. La historia, que en su momento generó revuelo, volvió a viralizarse recientemente en redes sociales.