Educación bajo revisión
Finlandia prohíbe los celulares en clases y se suma a la ola global de restricciones
El Parlamento de Finlandia aprobó este miércoles una nueva legislación que prohíbe el uso de teléfonos móviles durante las clases en todas las escuelas de nivel primario y secundario del país.
La medida comenzará a aplicarse a partir del próximo ciclo escolar, tras las vacaciones de verano del hemisferio norte.
La normativa no elimina completamente el uso de los dispositivos, pero establece un marco claro: solo podrán ser utilizados si existe una autorización previa del docente y con fines educativos específicos o por motivos de salud del estudiante.
Más poder para los docentes
La ley otorga a los profesores la facultad de retirar los celulares de los estudiantes cuando lo consideren necesario. El objetivo es garantizar un entorno de aprendizaje libre de distracciones, según informó la emisora pública Yle. “Las capacidades digitales seguirán recibiendo apoyo”, aseguró el ministro de Educación Anders Adlercreutz, en respuesta a las críticas que alertan por un posible retroceso en competencias tecnológicas.
Una tendencia que se expande
La decisión de Finlandia se alinea con una tendencia cada vez más visible a nivel internacional. Francia reforzó recientemente sus restricciones, exigiendo que los celulares permanezcan apagados y guardados durante toda la jornada escolar. En Madrid, su uso quedó limitado a actividades grupales con fines pedagógicos.
Países como Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Países Bajos, China, Australia y Nueva Zelanda también han implementado normativas similares, con distintos niveles de alcance y aplicación local.
El debate sigue abierto
La creciente preocupación por los efectos del uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes es uno de los principales motores detrás de estas medidas. Autoridades educativas, especialistas y familias discuten cómo encontrar un equilibrio entre los beneficios pedagógicos de la tecnología y la necesidad de crear espacios de aprendizaje más enfocados, seguros y saludables.
La ley finlandesa, aprobada por amplia mayoría parlamentaria, se presenta como un modelo que podría inspirar a otros países en un momento donde el uso de celulares en el aula ya es parte del debate educativo global.