Por qué el nuevo Papa eligió el nombre León XIV
Durante sus primeras horas como líder de la Iglesia Católica, el nuevo Papa León XIV, anteriormente conocido como Robert Francis Prevost, despejó una de las principales incógnitas tras su elección: el motivo detrás de su nombre papal. Según revelaron allegados que compartieron con él los primeros momentos del pontificado, la elección tiene un fuerte valor simbólico.
Por un lado, retoma la figura de León XIII, el pontífice de fines del siglo XIX recordado como “el Papa de los obreros”, autor de la encíclica Rerum Novarum, y reconocido por su preocupación por las condiciones laborales durante la Revolución Industrial. León XIV busca enfrentar desafíos similares en la era digital, marcada por la automatización y la pérdida de empleos: “Estamos en medio de una nueva revolución”, explicó.
Por otro lado, el nombre León también remite a fray León, el compañero más cercano de San Francisco de Asís, confidente y testigo de los momentos más profundos del santo. De esta manera, el nuevo Papa establece un puente espiritual con el legado de Francisco, su antecesor, reforzando una mirada pastoral cercana a los más humildes y a las periferias.
“El nombre que eligió es su programa”, resumió el cardenal Ladislav Nemet, uno de los primeros en conversar con él tras el Cónclave. Justicia social, sencillez y compromiso con los trabajadores parecen ser las claves de este nuevo papado.