Cambios en importaciones
El Gobierno autoriza a particulares a importar autos del exterior sin pasar por concesionarios
El Gobierno nacional oficializó este martes la autorización para que particulares puedan importar vehículos nuevos del exterior sin necesidad de recurrir a concesionarios ni fabricantes oficiales.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante la Resolución 271/2025, firmada por la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía.
A partir de ahora, cualquier ciudadano podrá comprar un auto fuera del país y patentarlo en forma directa, siempre que cumpla con los requisitos de seguridad vial establecidos en la normativa vigente.
La resolución simplifica el trámite de la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), el documento técnico que certifica que un vehículo está habilitado para circular en la vía pública. Si el vehículo ya cuenta con una LCM emitida por el fabricante o importador, podrá utilizarse para su patentamiento en el país.
En caso contrario, el comprador podrá gestionar un certificado de seguridad vial ante la Secretaría de Transporte, mediante un proceso similar a una Verificación Técnica Vehicular (VTV).
Además, se establece que serán válidas las certificaciones emitidas por organismos internacionales, como los pertenecientes a la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil.
Más flexibilización: autopartes sin trabas
La medida forma parte de un paquete más amplio de desregulación del sector automotor. A través de la Resolución 222/2025, también se eliminaron requisitos para la importación y comercialización de autopartes y elementos de seguridad, entre ellos la exigencia del Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS) emitido por el INTI.
Desde ahora, no se requiere autorización previa para importar autopartes, y las certificaciones pueden ser emitidas por laboratorios y organismos internacionales. La fiscalización pasará a realizarse ex post, es decir, una vez que los productos estén en el mercado, con el objetivo de acelerar los tiempos sin descuidar los controles de calidad.
El Gobierno busca con estas medidas liberar el comercio automotor, reducir costos, achicar la burocracia y facilitar el acceso a vehículos y repuestos en un mercado que atraviesa un proceso de apertura económica progresiva.