Educación y obras públicas
Infraestructura escolar: tras el receso, reabren las escuelas 207, 223 y 342 tras millonarias obras
Las escuelas primarias N° 207 y N° 223 de Neuquén capital, junto a la N° 342 de San Patricio del Chañar, reabrirán sus puertas tras el receso invernal con sus edificios completamente renovados, luego de haber sido afectadas por siniestros que obligaron a su cierre temporal.
Según informó el Gobierno provincial, las intervenciones demandaron una inversión total de más de 1.750 millones de pesos, incluyendo obras directas en los establecimientos, adecuaciones temporales, y el alquiler de espacios y dispositivos alternativos para garantizar la continuidad pedagógica.
Escuela 207: refacción total y renovación estructural
Tras un incendio en un galpón lindante, que forzó el traslado de la comunidad educativa, la escuela N° 207 fue intervenida con obras por más de $600 millones, incluyendo:
Demolición y remoción del galpón ($90 millones).
Renovación eléctrica integral y sistema pluvial.
Reemplazo de luminarias, impermeabilización de techos y construcción de nuevos sanitarios.
Veredas accesibles, un nuevo muro medianero y reacondicionamiento del patio con piso técnico y plaza seca.
Escuela 223: reconstrucción tras el siniestro de 2023
En la escuela N° 223, se invirtieron $700 millones para una readecuación total del sector afectado:
Nueva estructura metálica y techo de chapa.
Recambio de aberturas, instalación eléctrica y de gas, y nuevos cielorrasos.
Construcción de un sanitario en el sector jardín.
Obras exteriores: pintura, plaza seca y playón con piso técnico.
Escuela 342: recuperación tras el incendio de marzo
En San Patricio del Chañar, la escuela N° 342 recibió mejoras por $250 millones luego del incendio de marzo:
Pintura interior y exterior, cielorrasos nuevos y recambio eléctrico.
Artefactos de iluminación y elementos de seguridad.
Cerramiento de aluminio para controlar el acceso al edificio.
Inversión y respuesta rápida
Desde el Ministerio de Educación, destacaron que estas obras fueron posibles gracias a la decisión política del gobierno provincial de asumir con fondos propios las inversiones necesarias para restaurar la normalidad en la educación pública, aún cuando los siniestros no se debieron a fallas edilicias.
Además de los trabajos estructurales, se destinaron recursos para alquiler de aulas móviles, transporte escolar y la adecuación de espacios provisorios, lo que permitió mantener el ciclo lectivo activo mientras se desarrollaban las obras.