Informe de Unicef
Bajó la pobreza infantil en Argentina en 2024, pero alertan por recortes y desigualdad
Un nuevo informe de Unicef Argentina reveló una mejora significativa en los indicadores de pobreza infantil durante el segundo semestre de 2024.
Según el organismo, alrededor de 1,7 millones de niñas y niños salieron de la pobreza monetaria, y la tasa cayó del 67% al 52,7%.
La proyección para el primer semestre de 2025 mantiene la tendencia a la baja: se estima que la pobreza infantil descenderá al 47,8%, mientras que la pobreza extrema se ubicará en 9,3%.
Sin embargo, desde Unicef advirtieron que el panorama está lejos de ser alentador en su totalidad. Persisten profundas desigualdades estructurales, territoriales y de género, además de recortes presupuestarios preocupantes en áreas clave para el desarrollo infantil.
“Aunque bajó la pobreza extrema, aún más de la mitad de los niños del país vive en la pobreza. Las transferencias de ingresos son importantes, pero no suficientes para revertir desigualdades de fondo”, señaló Rafael Ramírez Mesec, representante de Unicef en Argentina.
El rol clave de las transferencias monetarias
El informe detalla que las políticas de asistencia económica fueron determinantes para amortiguar los efectos de la crisis. Solo en el segundo semestre de 2024, más de un millón de niños evitaron caer en la indigencia gracias a los ingresos extra percibidos por sus familias. Sin estos programas, la tasa de indigencia infantil habría sido 10 puntos más alta.
Retrocesos en áreas sensibles
A pesar de la mejora en el acceso a ingresos, Unicef alertó sobre importantes retrocesos en educación, salud y primera infancia. Entre los datos más preocupantes, el informe señala:
Una caída del 35% en el presupuesto para becas escolares
Un recorte del 21% en el gasto en salud infantil
Una reducción del 50% en el financiamiento del Plan Nacional de Primera Infancia
Estos recortes, advierte el organismo, comprometen la sostenibilidad de los avances y perpetúan las brechas existentes.
Desigualdad estructural
Unicef también llamó la atención sobre las condiciones sociales más vulnerables. La pobreza afecta a:
80,9% de los niños cuyos padres no completaron la primaria
72,3% de los chicos que viven en barrios populares
60% de los hogares monoparentales encabezados por mujeres
70% de los niños cuyos padres trabajan en la informalidad
El informe concluye que si bien los datos muestran una mejora estadística, el verdadero desafío es reducir las desigualdades de base, y que esto no será posible sin políticas públicas sostenidas, integrales y con mayor inversión en niñez.