Gloria Ruiz comete en su partido los mismos pecados que en la Legislatura
En Plottier, la figura de Gloria Ruiz vuelve a estar en el centro del debate político. A pesar de haber sido destituida por inhabilidad ética y moral (la expulsaron de la Legislatura en diciembre último), la ex intendenta y ex vicegobernadora intenta recuperar protagonismo como candidata a diputada nacional. Sin embargo, su estrategia de retorno evidencia que no ha cambiado sus viejas prácticas: acomodar familiares, reciclar funcionarios y nombrar como autoridades partidarias a personas que ya no pertenecen formalmente a su espacio.
La estructura de su partido, Desarrollo Ciudadano, es un fiel reflejo de esta dinámica. Está encabezado por sus hermanos Pablo, Vilma y Cristian Ruiz, su esposo Claudio Costa, y otros colaboradores directos. Pero lo más llamativo es que figuran como autoridades del partido personas que renunciaron oficialmente al espacio, como Luisa Gabriela Larena, Antonella Araceli González, Ignacio Víctor Ríos y Luz Ailín Ríos, todos con registros de baja entre 2023 y 2024. La última es actualmente diputada provincial.
A esto se suma el hecho de que varios funcionarios actuales del intendente Luis Bertolini, quien fue su mano derecha durante su intendencia, provienen del riñón político de Ruiz. Es el caso de Juan Manuel Flores (secretario de Gobierno), Roxana Martínez (subsecretaria de Educación), Gustavo Stelzer (Deportes) y Julia Reyes (Servicios Públicos). Todos ellos tuvieron roles clave durante su gestión y hoy siguen en funciones, alimentando versiones de un doble comando político en el municipio.
Mientras tanto, Ruiz enfrenta causas judiciales por presunta corrupción, incluyendo la compra de una camioneta de lujo con fondos públicos, la contratación de rituales religiosos costosos, y la designación de familiares sin formación en cargos de jerarquía. También se investiga la adquisición de terrenos con dinero municipal durante su paso por la intendencia.
El intendente Bertolini rompió públicamente con Desarrollo Ciudadano, pero mantiene a gran parte del equipo de Ruiz en su gabinete. La contradicción entre su discurso y su accionar genera dudas sobre su poder y deja abierta la posibilidad de acuerdos no transparentes entre ambas figuras. Incluso se señala que varios ex empleados de la Legislatura, ligados a Ruiz, fueron reubicados en el municipio, como el caso de Cristian Tracana en Seguridad.