Por qué conviene colocar piedras blancas en el patio de tu casa
Más allá de lo decorativo, este recurso ayuda a mantener la frescura del suelo, cuidar las plantas y reducir el mantenimiento del jardín.
viernes 03 de octubre de 2025
Colocar piedras blancas en el patio no es solo una cuestión de estética. Cada vez más arquitectos y paisajistas recomiendan este recurso porque ofrece ventajas prácticas que mejoran el confort del hogar y el cuidado del jardín.
Beneficios de las piedras blancas en el patio
- Refrescan el suelo: al reflejar la luz solar, ayudan a mantener la tierra más fresca durante los días de calor intenso.
- Conservan la humedad: al cubrir la superficie, reducen la evaporación del agua y permiten que el riego dure más tiempo.
- Protegen las plantas: al mantener la humedad estable, favorecen el crecimiento saludable de las especies cercanas.
- Combaten las malezas: funcionan como una barrera natural que frena su aparición, reduciendo el uso de herbicidas y químicos.
- Bajo mantenimiento: simplifican el cuidado del patio, haciéndolo más ordenado y fácil de mantener en el día a día.
Cómo usarlas para aprovechar todos sus beneficios
- Elegí piedras de tamaño mediano para cubrir zonas de paso, macetas y canteros.
- Colocalas sobre una capa de malla antihierbas para potenciar el efecto y frenar el crecimiento de yuyos.
- Distribuílas de manera pareja y rellená huecos con piedras más chicas.
- Mantenelas limpias con agua cada tanto para que conserven su color y reflejen bien la luz.
Con estos simples pasos, cualquier patio puede transformarse en un espacio más fresco, funcional y estético, sin necesidad de grandes remodelaciones. Los especialistas coinciden: las piedras blancas no son solo un detalle decorativo, sino un recurso que mejora el confort y cuida el jardín.