Alpine comunicó que está "decepcionado" por la desobediencia de Franco Colapinto
La última vuelta del Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1 dejó más ruido en los auriculares de Alpine que en el asfalto de Austin. Franco Colapinto, con neumáticos más frescos y mejor ritmo que su compañero Pierre Gasly, decidió ignorar la orden del equipo de mantener posiciones y lo superó antes de la bandera a cuadros.
Aunque ambos pilotos estaban fuera de los puntos y la maniobra no modificó el resultado deportivo, el gesto generó una fuerte molestia interna. Steve Nielsen, Managing Director de Alpine, fue tajante: “Como equipo, cualquier instrucción que se da desde boxes es definitiva, y hoy estamos decepcionados de que eso no se haya respetado; es algo que revisaremos y abordaremos internamente”.
El directivo explicó que la prioridad era gestionar el consumo de combustible y asegurar que ambos autos llegaran al final sin incidentes. Sin embargo, Colapinto estaba convencido de su ventaja: minutos antes del sobrepaso, comunicó por radio que era “más rápido que Pierre”. Los números le dieron la razón: en la última vuelta, el argentino registró 1:39.173, mientras que Gasly había marcado su mejor giro en 1:39.270.
Nielsen destacó que, más allá de la desobediencia, el equipo mostró mejoras leves en el ritmo del A525 y que la estrategia de neumáticos de Colapinto había sido correcta desde lo técnico. Sin embargo, insistió en que Alpine necesita coherencia interna para poder competir regularmente: “Lo que en los números fue una décima de diferencia, en el ambiente del equipo se sintió como una grieta”.
El episodio pone en evidencia la tensión entre un piloto que busca demostrar su velocidad y un equipo que prioriza la disciplina y la gestión táctica, dejando una lección clara: en Fórmula 1, la obediencia y el trabajo en equipo son tan importantes como la rapidez en pista.