Tres años de cárcel por agredir y amenazar a su expareja en San Martín de los Andes
En una audiencia de cesura realizada ayer, la Justicia de Neuquén impuso una pena de 3 años de prisión efectiva a D.A.C., un hombre declarado responsable por haber agredido y amenazado a su expareja en octubre de 2024 en San Martín de los Andes.
El fiscal del caso, Hernán Scordo, había solicitado una condena de 2 años y 10 meses de prisión y la revocación de una sentencia previa —de 2 años condicionales— dictada por un delito similar. También pidió que ambas penas se unificaran en una sanción única de 3 años y 6 meses de cumplimiento efectivo.
Para fundamentar su planteo, Scordo valoró como agravantes la situación de vulnerabilidad de la víctima, los antecedentes del imputado y la violencia de género ejercida en el contexto de ambos hechos.
El juez Ignacio Pombo, a cargo de la audiencia, resolvió finalmente imponer 1 año y 2 meses de prisión por esta causa, más la revocación de la condena anterior. De esta manera, unificó ambas sanciones en una pena total de 3 años de prisión efectiva.
D.A.C. había sido declarado penalmente responsable en octubre por dos hechos de lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, y amenazas simples, todos en concurso real y en carácter de autor, según los artículos 89, 92, 80 (incisos 1 y 11), 45 y 55 del Código Penal.
Si bien fue declarado responsable y ahora condenado, su nombre se mantiene en reserva para proteger la identidad de la víctima y evitar cualquier tipo de identificación indirecta.
Los hechos acreditados
Según la acusación que el Ministerio Público Fiscal logró probar en el juicio de responsabilidad, el 13 de octubre de 2024, tras una discusión, el acusado tomó del antebrazo a su expareja y le provocó un hematoma.
Al día siguiente, durante un nuevo episodio de violencia, la golpeó en la pierna izquierda, la tomó del cuello y le causó una escoriación. Antes de retirarse del domicilio, también la amenazó de muerte.
La fiscalía había planteado además que el imputado había desobedecido una orden judicial vigente, aunque el juez consideró que ese delito no quedó acreditado.