Cine | Disney y Pixar
La verdadera historia detrás de Up: una aventura de altura: cómo una película de Disney se inspiró en un caso real
Un clásico animado con raíces reales
Up: una aventura de altura es una de las películas más recordadas de Disney y Pixar, estrenada en 2009 y ganadora de dos premios Óscar, incluida mejor película animada y mejor banda sonora.
Dirigida por Pete Docter, la trama sigue al viudo Carl Fredricksen, un anciano determinado a cumplir el sueño de su difunta esposa Ellie. Carl convierte su casa en una nave aérea con cientos de globos de helio para viajar a las Cataratas del Paraíso, una imponente caída de agua inspirada en el Salto Ángel de Venezuela.
La aventura toma un giro inesperado cuando Russell, un joven scout, se une al viaje por accidente, dando paso a una historia de amistad y crecimiento entre generaciones.
La verdadera inspiración: Edith Macefield
Pocos espectadores saben que la icónica casa flotante tiene una base en una historia real ocurrida en Seattle, Estados Unidos.
La vivienda que inspiró el diseño en la película está basada en Whitewood Cottage, la casa de Edith Macefield, una mujer que se negó repetidamente a vender su propiedad, incluso frente a ofertas millonarias de desarrolladores inmobiliarios. Su decisión convirtió su hogar en símbolo de resistencia ante el avance urbano.
Edith compró la casa en 1952 por 3.750 dólares y vivió allí hasta su muerte. Aunque el entorno cambió con la construcción de edificios modernos alrededor, ella se mantuvo firme en su elección de permanecer en su hogar.
Seattle: de casa familiar a ícono cultural
Whitewood Cottage, ubicada en el 1438 NW 46th Street en Seattle, se convirtió con el tiempo en un punto turístico por su singular historia de resistencia.
La casa no solo fue el lugar donde Edith vivió momentos clave de su vida como la muerte de su madre y sus actividades cotidianas sino también un símbolo de perseverancia ante las presiones del desarrollo urbano.
Además de rechazar ofertas que llegaron hasta el millón de dólares, Edith vivió en el barrio mientras los rascacielos se levantaban a su alrededor, generando un contraste entre lo antiguo y lo moderno que hoy sigue visible en Seattle.
Relaciones cotidianas y legado personal
Durante los últimos años de su vida, Edith entabló una relación amistosa con Barry Martin, un superintendente de obra del proyecto inmobiliario que rodeaba su casa. Martin la ayudó con tareas diarias como llevarla a la peluquería, organizar citas médicas y apoyarla en su vida cotidiana.
Aunque únicamente recibió agradecimientos verbales una vez, esta relación marcó un vínculo humano profundo que refleja parte de los temas de Up, donde la amistad cruza barreras generacionales.
El destino de la casa tras la muerte de Edith
Tras el fallecimiento de Macefield en julio de 2009, Barry Martin vendió la propiedad al inversionista Greg Pinneo por 310.000 dólares, con la condición de que se mantuviera intacta.
Sin embargo, con el paso de los años la casa pasó nuevamente al mercado tras una subasta en 2015. Actualmente la propiedad se utiliza para eventos culturales, incluida la obra de teatro The Macefield Plot, con el objetivo de preservar el espíritu histórico del lugar.
Up: legado cultural y emocional
Más allá de sus logros cinematográficos, Up: una aventura de altura ha trascendido como un referente emotivo que explora temas universales amor, pérdida, amistad y aventura mientras recuerda que detrás de las historias ficticias pueden existir realidades igualmente inspiradoras.