El Polo Obrero pide un paro nacional contra la reforma laboral
Neuquén.- El Partido Obrero (PO) llevó adelante este martes, un “mesazo” en Olascoaga y Sarmiento donde expuso su postura contra la reforma laboral que comenzará a discutirse en febrero, así como su rechazo a lo que describieron como intervención de Estados Unidos en Venezuela y América Latina.
La actividad —que incluyó volanteo y diálogo con la comunidad— forma parte de una agenda de protesta nacional que, según la organización, se replicará mañana en Cutral Co y Junín de los Andes.
Reclamo por un paro nacional contra la reforma laboral
Desde el Partido Obrero levantaron la consigna de convocar a un paro nacional y un plan de lucha para enfrentar “la reforma laboral esclavista”, en línea con protestas sindicales y piqueteras que también se están organizando en otras partes del país. Sectores gremiales, como algunos movimientos sociales y sindicatos importantes, ya anticiparon movilizaciones y medidas de fuerza contra la reforma laboral que el Gobierno busca aprobar en febrero.
Llamado a un paro “continental” contra la intervención de EE. UU.
Otra pata de la protesta del PO fue la propuesta de un "paro continental” contra la intervención yanqui en Venezuela y amenazas de acciones militares en la región.
La diputada provincial mandato cumplido Gabriela Suppicich afirmó que la iniciativa busca expresar la necesidad de una respuesta independiente de los trabajadores latinoamericanos frente a lo que califican de política colonial de Estados Unidos. Señaló que esta postura apunta al rechazo de medidas que consideran intervencionistas y contrarias a la soberanía de los pueblos de América Latina.
La convocatoria del PO se suma a pronunciamientos de diversas organizaciones y movimientos que han expresado su preocupación por posibles acciones de EE. UU. en Venezuela y la región, aunque con distintos matices según cada sector político y social.
La reforma laboral propuesta por el Gobierno ha generado rechazo de sectores sindicales y sociales, que la consideran un ataque a derechos de los trabajadores. Movimientos sociales y gremiales ya anunciaron movilizaciones y protestas en febrero, cuando se espera que el Senado trate el proyecto en el Congreso.