Delitos en Neuquén caen 30% en 2025: la provincia registra su mayor baja interanual
La provincia de Neuquén redujo un 30% los delitos durante 2025 en comparación con 2024, según el anticipo del Informe Estadístico Delictual elaborado por la Policía provincial. Los hechos pasaron de 28.233 a 19.900 en un año, consolidando una tendencia descendente iniciada en 2024 y reforzada durante los primeros dos años de gestión del gobernador Rolando Figueroa.
Delitos contra la propiedad y las personas en fuerte descenso
El informe revela que los delitos contra la propiedad tuvieron la mayor baja, con un descenso del 33%, pasando de 22.117 a 14.770 casos. Los delitos contra las personas cayeron un 15%, los contra la libertad disminuyeron un 34% y los delitos sexuales bajaron un 2%. Estos números reflejan una reducción sostenida en distintos tipos de criminalidad en toda la provincia.
Estrategia integral de seguridad como motor de la reducción
La caída del delito se apoya en una combinación de políticas públicas que incluyen:
- Mayor presencia policial y despliegue territorial.
- Inversiones en equipamiento, móviles y tecnología.
- Profesionalización y capacitación continua de los efectivos.
- Políticas de prevención y articulación con municipios y organizaciones sociales.
El refuerzo de controles y la modernización de sistemas de información criminal permitieron mejorar los tiempos de respuesta y la eficiencia de las investigaciones, facilitando la labor de la Justicia.
Participación ciudadana y acercamiento policial
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron que la estrategia de seguridad incluyó programas de participación comunitaria, campañas de concientización y acciones preventivas que fortalecieron la confianza de los vecinos y promovieron denuncias tempranas. Esta cercanía contribuyó a que los delitos bajen incluso en un contexto de fuerte crecimiento poblacional, con un aumento del 31% en la última década.
Neuquén consolida un modelo de seguridad sostenible
Los resultados reflejan que la provincia logró mantener la baja del delito gracias a un enfoque integral que combina prevención, tecnología, capacitación policial y cooperación con la sociedad. Según especialistas, este modelo podría convertirse en referencia para otras jurisdicciones que buscan reducir la criminalidad de manera sostenida sin comprometer derechos ciudadanos.