Conductor que volcó en la Ruta 22 y mató a su cuñado deberá pagar más de 26 millones a sus familiares
Un grupo de personas viajaba desde Río Negro hacia Bahía Blanca a bordo de un automóvil cuando, a la altura de La Adela, cerca de las 6 de la mañana, el conductor perdió el control del vehículo en una curva. El automóvil salió de la calzada, dio varios tumbos y provocó la muerte del cuñado del conductor.
Las pericias indicaron que el vehículo circulaba a aproximadamente 100 km/h y que en el momento del accidente viajaban seis ocupantes en un auto homologado para cinco.
Acción penal y civil
Tras el siniestro, se inició una causa penal por homicidio culposo, que finalizó con el sobreseimiento del conductor. Sin embargo, la esposa y las hijas de la víctima promovieron una demanda civil, reclamando indemnización por daño moral y, en el caso de una hija, por la pérdida de chance vinculada a la manutención futura.
Además de los conductores, demandaron a la aseguradora del vehículo, que intentó excluir la cobertura por varias razones: exceso de velocidad, falta de cinturón de seguridad, grado de parentesco y exceso de ocupantes. Algunas defensas fueron refutadas por la pericia; otras, como el parentesco y la sobrecarga de pasajeros, sí se probaron.
Responsabilidad civil del conductor y de la propietaria
La jueza a cargo determinó que la culpa del accidente fue exclusiva del conductor y extendió la responsabilidad a la dueña del vehículo, por ser titular del seguro y del rodado.
Si bien la póliza contempla exclusiones por parentesco y exceso de pasajeros, la magistrada aclaró que la aseguradora no rechazó la cobertura dentro del plazo legal de 30 días, tal como establece el artículo 56 de la Ley de Seguros. El silencio de la empresa se interpretó como aceptación tácita de la obligación de cubrir el siniestro.
Indemnización millonaria y rechazo de defensas
Con estos fundamentos, la Unidad Jurisdiccional Civil N.º 21 de Villa Regina dictó la sentencia, rechazando las defensas de la aseguradora y fijando la indemnización en más de 26 millones de pesos, más intereses, en concepto de daño moral y pérdida de chance, con costas a cargo de los demandados.
La resolución sienta un precedente sobre la interpretación de exclusiones en seguros de automóviles, reforzando la importancia de la buena fe contractual y los plazos de respuesta de las aseguradoras.