Quién es el jefe de la banda de estafadores detrás del suicidio del soldado de la Quinta de Olivos
Rodrigo Andrés Gómez, un soldado voluntario del Ejército Argentino de 21 años, oriundo de Formosa, fue hallado muerto de un disparo en la cabeza el 16 de diciembre pasado en la garita de seguridad de la Quinta de Olivos. Con el avance de la investigación, la Justicia federal determinó que detrás de su suicidio operó una banda dedicada a estafas y extorsiones, que actuaba desde penales bonaerenses utilizando aplicaciones de citas.
La causa está a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien encomendó la pesquisa a la División Homicidios de la Policía Federal Argentina. El expediente permitió identificar a Tomás Francavilla como el jefe de la organización criminal.
La nota que dejó y el celular clave
Junto al cuerpo de Gómez se halló una nota en la que el joven hacía referencia a deudas económicas y mencionaba a supuestos “policías corruptos”. Además, los investigadores secuestraron su teléfono celular, que fue peritado por un equipo forense especializado.
Del análisis surgieron llamadas, mensajes de WhatsApp y comprobantes de transferencias, que permitieron reconstruir el circuito de extorsión y llegar rápidamente a los sospechosos.
El engaño que terminó en extorsión
Según la causa, todo comenzó cuando Gómez fue contactado a través de la aplicación de citas Evermatch por un perfil falso de mujer. Luego de varios intercambios, el joven recibió llamados de un supuesto policía que lo acusaba de mantener una relación con una menor de edad inexistente.
La banda incluso usurpó la identidad de un policía porteño y llegó a enviarle audios simulando ser la madre de la menor, quien amenazaba con radicar una denuncia penal. A partir de allí, comenzó la extorsión.
$1,4 millones en un día
En las horas previas a su muerte, Gómez transfirió $1,4 millones de pesos en cuatro operaciones a distintas billeteras virtuales. Parte del dinero fue enviado a una cuenta que habría sido operada por Iara Cosentino, pareja de Francavilla, detenida como presunta cobradora de la banda.
Según los investigadores, Cosentino y Francavilla mantenían contacto permanente, incluso mientras él se encontraba detenido.
Quién es Tomás Francavilla
Francavilla, de 22 años y oriundo de San Justo, cumple condena desde 2024 tras haber sido sentenciado a tres años y diez meses de prisión por robo a mano armada, con antecedentes por el mismo delito en 2022.
En las últimas horas, la PFA realizó siete allanamientos en el oeste del conurbano bonaerense y en los penales de Magdalena y Olmos, donde fueron detenidos siete sospechosos, entre ellos Francavilla y otros internos de la Unidad N°36.
Un doble comando desde prisión
La investigación determinó que la banda funcionaba con un doble liderazgo. Además de Francavilla, aparece como segundo jefe Mauricio Duarte Areco, de 24 años, también preso en el penal de Magdalena y compañero de celda del principal acusado.
Duarte cuenta con antecedentes desde menor de edad y una condena a cuatro años de prisión por robo de vehículo y tentativa a mano armada. Su pareja, Karen Cufré, fue detenida y señalada como una pieza clave en la logística de la organización. Un tercer interno del mismo penal también fue involucrado.
Una red de estafas reiteradas
Los investigadores detectaron otras víctimas, lo que refuerza la hipótesis de que se trata de una asociación ilícita dedicada a estafas reiteradas, que operaba desde prisión utilizando identidades falsas, perfiles apócrifos y amenazas judiciales para extorsionar a sus objetivos.