Una jauría de perros salvajes mató a más de 120 ovejas en una escuela agrotécnica de Río Grande
Una jauría de perros asilvestrados provocó una tragedia productiva y educativa en la Escuela Agrotécnica “Nuestra Señora de la Candelaria”, en Río Grande, al matar a más de 120 ovejas destinadas a la formación práctica de los estudiantes. El hecho fue descubierto a comienzos de la semana pasada y generó un fuerte impacto en la comunidad educativa.
Desde el establecimiento salesiano señalaron que el ataque arrasó con el esfuerzo anual de alumnos y docentes. “El trabajo de todo el año se tiró a la basura”, expresaron las autoridades, al dimensionar las consecuencias del episodio.
Cómo fue el ataque y cuántos animales murieron
Según detalló el administrador de la institución, Mauricio Hoyos, el número de animales muertos podría incluso superar los 120, a los que se suman entre 50 y 60 ejemplares heridos, algunos de gravedad.
Los ataques se habrían producido durante el fin de semana o en horas de la noche, aprovechando la dificultad de control en un predio que supera las 2.000 hectáreas. Apenas diez días antes, los estudiantes habían finalizado las tareas de destete, clave para la reposición del rebaño.
El impacto educativo y económico en la escuela
La pérdida no se limita al daño económico por la inversión en alimentos, sanidad y mantenimiento, sino que afecta directamente el proceso pedagógico. La producción ovina es una herramienta central en la formación técnica de los alumnos, que participan activamente en cada etapa del ciclo productivo.
Desde la escuela advirtieron que la destrucción del rebaño implica un retroceso en el aprendizaje práctico y en los proyectos planificados para el año.
Falta de control y tenencia responsable de mascotas
Las autoridades de la institución apuntaron a la falta de conciencia social sobre la tenencia responsable de animales como una de las principales causas del problema. “El origen de estos hechos son los animales que se sueltan, no se cuidan y terminan convirtiéndose en perros salvajes”, sostuvo Hoyos.
Además, remarcaron que la responsabilidad no se agota en la indignación pública, sino que requiere acciones concretas como el chipeo, la castración y la intervención de las áreas de zoonosis para evitar el abandono.
Reclamo para que se aplique la Ley de Manejo de Poblaciones Caninas
Tras el episodio, la Asociación Rural de Tierra del Fuego exigió medidas urgentes a los municipios y al gobierno provincial. Su presidenta, Lucila Apolinaire, reclamó el cumplimiento efectivo de la Ley de Manejo de Poblaciones Caninas, junto con la asignación de un presupuesto real para su aplicación.
La entidad advirtió que los ataques de perros salvajes representan una amenaza creciente para la producción ovina en toda la provincia.
Una ley vigente, pero sin ejecución efectiva
La situación volvió a poner en debate la Ley Provincial N.° 1146, que define al “perro de vida libre” como aquel que se independiza del ser humano para subsistir. La norma considera al perro salvaje una especie exótica invasora y establece programas de control para reducir los daños ambientales y económicos.
Sin embargo, los productores y las instituciones educativas coinciden en que la ley carece de implementación práctica, lo que agrava el problema año tras año.
El ataque en la escuela agrotécnica de Río Grande se suma así a una larga lista de episodios similares en la región y vuelve a encender las alarmas sobre la convivencia entre la producción rural, la educación técnica y la falta de políticas efectivas de control animal.