Salud y niñez
Advierten que podrían duplicarse en 2026 los casos de bebés que nacen con rastros de drogas en Neuquén
La defensora de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente de Neuquén, Natalia Stornini, advirtió que si se mantiene la tendencia registrada en los primeros meses del año, en 2026 podría registrarse un incremento del 100% en los casos de bebés que nacen con metabólitos positivos para sustancias psicoactivas.
La funcionaria explicó que el fenómeno comenzó a detectarse con mayor frecuencia durante el último año, cuando se registraron casos de recién nacidos con intoxicación por sustancias como marihuana o cocaína, lo que encendió una señal de alerta en los organismos de protección de la niñez.
Ante este escenario, desde la Defensoría se trabaja de manera articulada con el sistema de salud provincial para mejorar los mecanismos de detección temprana durante el embarazo y fortalecer las estrategias de intervención.
Stornini señaló que los consumos problemáticos impactan directamente en la capacidad de ejercer los cuidados parentales, ya que generan desorganización en la dinámica familiar y dificultades para sostener rutinas básicas de crianza.
Según explicó, en muchos casos esto se traduce en problemas para mantener horarios, alimentación, escolaridad o higiene de los niños, lo que repercute de forma directa en su desarrollo.
También describió que en familias atravesadas por consumos problemáticos pueden aparecer cambios de conducta, dificultades en la asistencia escolar y problemas en los vínculos sociales de niñas, niños y adolescentes. En algunos casos incluso se produce una inversión de roles, donde los propios niños asumen responsabilidades que corresponden a los adultos.
Respecto de los recién nacidos, la defensora explicó que cuando un bebé presenta metabólitos positivos significa que estuvo expuesto a sustancias durante la gestación, ya que estas atraviesan la placenta y pueden afectar su crecimiento.
Entre los síntomas inmediatos mencionó irritabilidad, dificultades para dormir o alimentarse, y en algunos casos malformaciones, aunque advirtió que algunos efectos pueden manifestarse años más tarde, especialmente en el desarrollo cognitivo o en el aprendizaje.
Frente a esta situación, Stornini planteó que el tema debe ser abordado como una problemática de salud pública, con políticas integrales que incluyan prevención, tratamiento de los consumos problemáticos y acompañamiento a las familias.
“Esto no puede tener únicamente una respuesta judicial o punitiva”, sostuvo, y remarcó la necesidad de fortalecer los dispositivos de salud mental y las políticas públicas de apoyo familiar, garantizando siempre el interés superior del niño.