Habló la presidenta del Club tras el escándalo: imputaron a un entrenador por abuso y también denuncian estafas
Neuquén.- Un profesor de fútbol de Neuquén fue imputado este jueves 19 de marzo, por una serie de delitos sexuales contra adolescentes, en una causa que ya genera un fuerte impacto social y podría sumar nuevas víctimas en el corto plazo. La investigación, impulsada por el Ministerio Público Fiscal, incluye cargos por abuso sexual, grooming, corrupción de menores, promoción de la prostitución y exhibiciones obscenas.
Según la acusación, los hechos comenzaron en 2025 y se habrían sostenido en el tiempo bajo un patrón de conducta reiterado. La fiscalía sostiene que el imputado utilizó su rol como entrenador para generar cercanía, confianza y dependencia con los chicos. En ese contexto, habría ofrecido dinero, regalos y beneficios a cambio de contenido sexual, además de protagonizar situaciones de contacto físico sin consentimiento.
Desde el entorno del club, la presidente del Club Unión Vecinal, Fabiana Cárdenas expresó en Cadena Uno, el impacto que generó la situación: “Es algo que nunca nos imaginamos que podía pasar, es tremendo”. Y agregó: “Nos duele muchísimo porque trabajamos hace años con chicos y esto nos golpea de lleno”.
La investigación también contempla la posibilidad de que existan más víctimas: “Podría abarcar a otros chicos, eso lo está investigando la fiscalía”, se indicó en el marco del proceso judicial.
La reacción del club y el reconocimiento de errores
La conducción del club quedó en el centro de la escena tras conocerse el caso. Cárdenas explicó que la institución actuó cuando comenzaron a circular versiones informales: “A fines de enero empezamos a recibir comentarios, no había denuncias concretas pero eran situaciones preocupantes”.
Frente a ese escenario, aseguró que tomaron medidas inmediatas: “Lo primero que hicimos fue apartarlo de la categoría y después se lo desvinculó completamente del club”. También detalló que buscaron asesoramiento legal desde el inicio: “Nos contactamos con un abogado para hacer todo como corresponde”.
Sin embargo, reconoció que hubo fallas: “Como institución podemos haber cometido errores en no haber abierto los ojos antes”. En ese sentido, fue más autocrítica: “Quizás hubo señales que no interpretamos a tiempo y hoy, con todo lo que se sabe, uno se cuestiona muchas cosas”.
También defendió el accionar posterior: “Nunca vamos a avalar algo así, apenas tuvimos conocimiento actuamos”.
Actividades fuera del club bajo la lupa
Uno de los ejes más delicados del caso tiene que ver con las actividades que se realizaban fuera del ámbito institucional, como viajes, pretemporadas y concentraciones en casas particulares o complejos turísticos.
Cárdenas explicó el límite que, según el club, tenía su responsabilidad: “Nosotros somos responsables de los chicos dentro del club; lo que pasa del portón para afuera es responsabilidad de cada familia”.
Sin embargo, admitió que estas situaciones le generaban preocupación: “Más de una vez les dije que ese tipo de concentraciones no estaban bien y que debían hacerse dentro del club”.
También se refirió a los viajes: “Las pretemporadas se organizaban con los padres, hacían rifas, ventas de comida, todo era consensuado”. Aunque reconoció que luego surgieron situaciones que no conocían: “Muchas de las cosas que hoy se dicen nos enteramos después, cuando ya intervino la fiscalía”.
En relación a episodios puntuales, como la supuesta incomunicación de los chicos durante viajes, sostuvo: “Nos dijeron que les sacaban los celulares durante el día, pero que a la noche se comunicaban con los padres”.
Regalos, dinero y conductas que generaban sospechas
Otro de los aspectos que hoy se analiza es la relación económica entre el acusado y algunos adolescentes. Según surgió, el entrenador entregaba regalos de alto valor como celulares, botines e incluso dinero.
“Sí, esas cosas nos llegaron y las vimos. Yo misma le dije que bajara un poco porque no era normal”, afirmó Cárdenas.
Incluso detalló: “Había situaciones que llamaban la atención, porque no es habitual que un profesor haga ese tipo de regalos”.
Estas prácticas, que en su momento generaron incomodidad, hoy son consideradas por la fiscalía como posibles mecanismos de captación: “Ahora entendemos que pueden haber sido parte de otra cosa mucho más grave”, deslizó.
También se mencionaron préstamos de dinero y aportes económicos al club: “Él era sponsor en algunas categorías, colaboraba con camisetas o aportes, pero no en todas”.
Denuncias previas y cuestionamientos
Uno de los puntos más polémicos es la existencia de advertencias previas. Durante la entrevista, se mencionó el caso de una madre que habría denunciado situaciones meses antes.
Cárdenas sostuvo: “Nosotros no recibimos ninguna notificación formal antes de enero”. Y agregó: “Nos enteramos cuando esta mamá se acercó al club y empezó a contar lo que pasaba”.
Sobre ese momento, explicó: “Ahí empezamos a tomar dimensión y a actuar, hasta ese momento eran comentarios sin denuncia”.
Sin embargo, reconoció que hubo versiones que circularon: “Cuando empezaron a decirnos cosas, lo primero que hicimos fue consultar con un abogado y ver si había denuncias, y no había en ese momento”.
El tema generó cuestionamientos por posibles demoras en la reacción: “Entiendo que haya dudas o críticas, pero nosotros actuamos cuando tuvimos elementos concretos”, afirmó.
El otro escándalo: denuncias por estafas
En paralelo a las acusaciones por delitos sexuales, surgió otro frente que agrava el caso: presuntas estafas cometidas por el mismo acusado contra familias del club.
Cárdenas reveló una situación personal: “Mi hijo fue una de las víctimas. Se encontró con deudas millonarias en bancos que nunca utilizó”.
Según explicó, todo comenzó con un aviso que en un principio no generó sospechas: “Le llegó un mail de un banco, no le dio importancia porque nunca había operado ahí”.
Pero luego, al investigar, descubrieron la magnitud del problema: “Cuando fue a averiguar, tenía créditos y tarjetas a su nombre por montos altísimos”.
A partir de ahí comenzaron a aparecer más casos: “Cuando lo comenté, empezaron a venir otros padres diciendo que les había pasado lo mismo”.
Sobre la maniobra, indicó: “Se habrían usado datos personales para sacar préstamos sin autorización”.
Y concluyó: “Ahí se hicieron las denuncias y empezó otra investigación paralela”.
La investigación judicial y lo que viene
Desde el Ministerio Público Fiscal sostienen que el acusado desplegó un accionar sistemático para cometer los delitos y evitar que se conocieran. Esto incluiría la generación de vínculos de confianza, beneficios económicos y posibles intimidaciones.
Durante la audiencia, se remarcó que existe riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación, por lo que se solicitó prisión preventiva.
El juez de garantías avaló la formulación de cargos y dispuso una medida cautelar inicial, mientras avanza la investigación, que tendrá un plazo de varios meses.
Cárdenas aseguró que el club colabora: “Estamos a disposición de la fiscalía, entregamos toda la información que nos pidieron”. Y remarcó: “Queremos que esto se esclarezca, que se sepa toda la verdad”.
Un debate que recién comienza
El caso generó un fuerte debate sobre el funcionamiento de los clubes barriales, los controles institucionales y el rol de los adultos en la protección de menores.
“Para mí los chicos son lo primero. Esto nos duele en el alma”, expresó Cárdenas.
También dejó una reflexión final: “Hace más de 20 años que estoy en el club y nunca vivimos algo así. Ojalá todo se aclare y se haga justicia”.
Mientras la causa avanza, la comunidad sigue en estado de conmoción y con múltiples interrogantes abiertos sobre un caso que expone no solo delitos graves, sino también fallas en los sistemas de prevención y cuidado.
Cadena Uno