Alquileres en crisis: el 70% de los inquilinos está endeudado y crece el recorte en alimentos
La crisis de alquileres en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos. Un relevamiento nacional de Inquilinos Agrupados reveló que el 70,9% de los inquilinos mantiene deudas activas y que una gran parte de los hogares ya recorta gastos básicos, incluso en alimentos.
El informe marca un cambio clave: por primera vez, las principales preocupaciones dejaron de estar centradas exclusivamente en la vivienda. El 96,4% de los encuestados señaló al salario como el mayor problema, seguido por el empleo (94,6%) y luego el acceso al alquiler (94,3%).
Menos ingresos, más presión del alquiler
El estudio refleja que el problema no es solo el costo de alquilar, sino la pérdida de poder adquisitivo. En ese contexto, el 70% de los contratos registra aumentos cada tres o cuatro meses, lo que dificulta la previsibilidad económica.
En términos de ingresos:
- Un tercio destina menos del 30% al alquiler
- Otro tercio cerca del 50%
- El sector más afectado compromete entre el 60% y el 100% del salario
Mudanzas forzadas y expulsión habitacional
El 17,2% de los inquilinos tuvo que mudarse por no poder afrontar el alquiler. Las cifras más altas se registran en Neuquén (33,3%), Córdoba (23,1%) y la Buenos Aires (20,2%).
Pluriempleo y endeudamiento
El deterioro también impacta en el trabajo:
- 46% tiene más de un empleo
- 30% sumó una nueva ocupación
- 14% perdió algún trabajo
El endeudamiento se volvió estructural: el 53,2% se endeudó para comprar alimentos y el 38,9% para pagar el alquiler. Además, el 65,2% mantiene deudas con tarjetas de crédito.
El ajuste llega a la mesa
Uno de los datos más alarmantes es el impacto en la alimentación:
- 65,1% redujo el gasto en comida
- 29,7% realiza solo una o dos comidas por día
La situación es aún más grave entre los jubilados, donde el 41,7% come solo una o dos veces diarias y el 86,1% destina más del 40% de sus ingresos al alquiler.
Un cambio estructural
El informe también advierte sobre el crecimiento de la “segunda generación inquilina”, especialmente en grandes centros urbanos como la Ciudad de Buenos Aires, donde ya representa más de la mitad de los hogares.
En total, el 89,6% de los inquilinos aseguró haber tenido que ajustar gastos, lo que confirma que la crisis habitacional ya atraviesa toda la economía doméstica.