La tía fue designada tutora legal de su sobrina tras años de cuidado y apoyo
Una adolescente del Valle Medio, que atravesó años de incertidumbre tras la muerte de su padre y la prolongada enfermedad de su madre, encontró un hogar estable en la vivienda de su tía materna, quien la acompañó en el cuidado diario y en su desarrollo personal.
Tras el fallecimiento de su madre, la joven quedó bajo el cuidado de su tía, junto a su prima y la pareja de esta, y continuó con sus estudios y actividades en un entorno que favorece su crecimiento.
La mujer solicitó formalmente al Poder Judicial asumir la tutela legal de la adolescente. El fuero de Familia del Valle Medio hizo lugar al pedido y la designó como tutora, otorgándole facultades para representarla en educación, salud y actividades cotidianas, así como administrar sus bienes y percibir beneficios sociales.
Los informes técnicos y pericias psicológicas resultaron favorables. Se destacó que la joven convive en un hogar seguro, con condiciones de habitabilidad y organización familiar estables, y que mantiene un vínculo afectivo positivo con su tía. La Defensoría de Menores respaldó la solicitud, enfatizando que mantener a la joven en este grupo familiar respeta su derecho a crecer en un entorno de pertenencia.
La jueza subrayó la importancia del interés superior del niño y del lazo socioafectivo construido a partir del cuidado, el afecto y la convivencia real, considerando la historia de vida de la adolescente y su integración al hogar.