Elon Musk retira acusaciones de fraude contra OpenAI, pero mantiene una demanda millonaria que podría redefinir la empresa
Elon Musk decidió retirar las acusaciones de fraude contra OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, aunque mantiene en pie una demanda por enriquecimiento ilícito e incumplimiento del deber fiduciario. El reclamo asciende a USD 134.000 millones y podría tener un fuerte impacto en la estructura de una de las empresas más influyentes del sector tecnológico.
El proceso judicial se desarrollará en el Tribunal Federal de Oakland, en California, bajo la supervisión de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers. La selección del jurado comenzó el 27 de abril, marcando el inicio de una instancia clave en el conflicto.
Qué reclama Musk y por qué redujo la demanda
La jueza resolvió limitar el caso a solo dos de las 26 acusaciones originales: el presunto enriquecimiento indebido y la violación del deber fiduciario. Esta decisión llevó a Musk a retirar el resto de los cargos, incluido el fraude.
El CEO de Tesla sostiene que OpenAI se desvió de su misión inicial —centrada en el beneficio social— al adoptar un modelo con fines de lucro, impulsado por inversiones multimillonarias, entre ellas las de Microsoft.
Además, el empresario plantea que, en caso de ganar, la compensación económica sea destinada al área benéfica de la organización.
La respuesta de OpenAI y el rol de Microsoft
OpenAI, junto a sus líderes Sam Altman y Greg Brockman, rechazó las acusaciones y calificó la demanda como una estrategia legal sin fundamentos. También Microsoft, socio clave de la compañía, respalda esta postura.
Desde la defensa aseguran que los planteos de Musk buscan alterar la estructura interna de la empresa y cuestionan la viabilidad de sus propuestas.
El origen del conflicto entre Musk y OpenAI
La disputa tiene raíces en 2015, cuando Musk cofundó OpenAI junto a Altman y Brockman con el objetivo de desarrollar inteligencia artificial de manera abierta y sin fines de lucro.
En 2018, Musk se retiró de la organización y, posteriormente, la empresa evolucionó hacia un modelo comercial que permitió el ingreso de grandes inversiones. Este cambio es el núcleo del conflicto actual.
La tensión se profundizó en los últimos años con la creación de xAI, la empresa de inteligencia artificial impulsada por Musk, que compite directamente con OpenAI.
Cómo será el juicio y qué puede pasar con OpenAI
El proceso judicial tendrá dos etapas. En la primera, el jurado analizará las acusaciones y emitirá un veredicto consultivo. Luego, la jueza tomará la decisión final sobre posibles medidas, que podrían incluir cambios estructurales en OpenAI o modificaciones en su liderazgo.
Entre los pedidos de Musk se encuentra que la compañía retome su carácter sin fines de lucro y la salida de sus actuales directivos.
Una disputa que impacta en el futuro de la inteligencia artificial
El caso refleja una tensión de fondo en la industria: el equilibrio entre innovación tecnológica, intereses comerciales y objetivos sociales.
La resolución del juicio no solo definirá la relación entre Musk y OpenAI, sino que también podría sentar precedentes sobre cómo deben estructurarse y operar las empresas de inteligencia artificial en un mercado cada vez más competitivo.