Compró un auto y se rompió en tres días: la Justicia ordenó reemplazarlo e indemnizarla
Una joven de San Carlos de Bariloche logró un fallo judicial a su favor luego de comprar un auto usado que presentó fallas graves a los pocos días de uso. La Justicia ordenó a la concesionaria reemplazar el vehículo y pagar una indemnización por los daños ocasionados.
El caso se originó tras la compra de un Volkswagen Gol, adquirido como una unidad en buen estado y con garantía, pero que rápidamente evidenció problemas mecánicos que lo volvieron inutilizable.
Un auto que falló a los pocos días de uso
Según consta en la causa, apenas tres días después de retirar el vehículo comenzaron los inconvenientes. El tablero marcó una falla en el motor junto a un aumento de temperatura.
El diagnóstico inicial detectó daños en la junta de la tapa del motor y deterioro en la tapa de cilindros, piezas clave para el funcionamiento del vehículo.
Reparaciones sin solución y nuevos desperfectos
La primera reparación se extendió por más de un mes. Aunque el auto fue entregado nuevamente con la supuesta solución, los problemas reaparecieron en poco tiempo.
El vehículo comenzó a emitir humo blanco y a consumir aceite y agua en exceso, síntomas de fallas internas más profundas. A partir de ese momento, dejó de ser utilizado y quedó guardado.
Una evaluación independiente determinó que el costo de reparación era elevado, cercano a la mitad del valor del auto.
La pericia confirmó fallas previas a la venta
Durante el proceso judicial, la empresa argumentó que los daños se debían a un golpe posterior a la entrega. Sin embargo, esa versión fue descartada.
La pericia técnica concluyó que el motor ya presentaba un desgaste previo a la compra y que el problema de consumo de aceite existía desde antes, sin haber sido resuelto correctamente.
Además, se determinó que la reparación inicial solo solucionó parcialmente una falla, sin garantizar el funcionamiento normal del vehículo.
Fallo judicial: reemplazo del auto e indemnización
El juez interviniente encuadró el caso dentro de la normativa de defensa del consumidor y consideró que la garantía no fue cumplida de manera adecuada.
En consecuencia, la sentencia ordenó a Taraborelli Automobile S.A. entregar un vehículo de características similares, retirar el auto defectuoso y pagar una indemnización por los perjuicios, incluyendo la imposibilidad de uso.
Además, se aplicó una multa civil por la falta de respuesta frente a los reclamos de la compradora.
Un fallo que puede ser apelado
La resolución corresponde a una sentencia de primera instancia, por lo que aún no se encuentra firme y puede ser apelada por la empresa.
El caso vuelve a poner en foco la importancia de las garantías en la compra de vehículos usados y el alcance de la protección al consumidor ante fallas no informadas.