El saludo a la ruda: Un ritual ancestral para la protección, la prosperidad y la conexión con la naturaleza
La ruda del jardín, más allá de su uso culinario y medicinal, esconde un significado profundo arraigado en las tradiciones ancestrales. Saludar a esta planta aromática al volver a casa no es solo un gesto de cortesía, sino un ritual que invoca protección, prosperidad y una conexión íntima con la naturaleza.
Simbolismo de protección:
En el feng shui, saludar a la ruda se considera un acto de protección para el hogar. Se cree que esta planta repele las malas energías, la envidia y los espíritus negativos, actuando como una guardiana del hogar.
Atracción de abundancia:
La ruda también está asociada con la abundancia y la prosperidad. Saludarla significa atraer la buena suerte, la estabilidad económica y la fortuna, convirtiéndola en un imán para las energías positivas. Su presencia en el jardín simboliza riqueza y bienestar para quienes la cuidan y respetan.
Conexión con la naturaleza:
Más allá de sus beneficios tangibles, el saludo a la ruda fomenta una conexión profunda con la naturaleza. Este ritual ancestral nos recuerda la importancia de respetar y reverenciar el mundo vegetal, integrando nuestras vidas con los ciclos naturales y los ritmos de la tierra.
Propiedades curativas:
La ruda no solo protege y atrae la prosperidad, sino que también posee propiedades curativas. La infusión de sus hojas es un remedio eficaz para eliminar las negatividades y potenciar su influencia protectora.
Un ritual simple y significativo:
Saludar a la ruda al volver a casa es un ritual sencillo pero significativo que nos conecta con la sabiduría ancestral y nos recuerda el poder de la naturaleza para protegernos, bendecirnos y sanarnos.