Revelación inesperada
Su mejor amiga era su hermana: la justicia ordenó la filiación
Una joven descubrió que su mejor amiga de la secundaria era en realidad su hermana biológica. La revelación se produjo años después, cuando una prueba de ADN confirmó que ambos compartían al mismo padre. El caso derivó en un fallo del fuero de Familia de Cipolletti, que ordenó la filiación del joven y la inscripción de su apellido paterno en el Registro Civil.
Un vínculo especial con un trasfondo inesperado.
Durante sus años de secundaria, la joven desarrolló una profunda amistad con una compañera de clase. Sin saberlo, compartían un vínculo familiar que las unía desde antes de conocerse. Aquella relación la llevó a visitar frecuentemente la casa del hombre que resultó ser su padre biológico, pero en ningún momento se mencionó la verdad.
“La atmósfera siempre fue cordial, pero nunca hubo palabras o gestos que revelaran el vínculo”, contó la joven. Solo con el tiempo y tras la confirmación de una prueba genética, se desveló el lazo familiar.
Decisión judicial y multa al progenitor
El proceso judicial fue determinante. El progenitor biológico negó conocer la existencia de su hijo y cuestionó los resultados del ADN. Sin embargo, el Laboratorio de Genética Forense ratificó los resultados
La jueza de Familia ordenó que el nombre del joven incluyera el apellido del progenitor, basándose en el Código Civil y Comercial de la Nación.
Un impacto profundo en las vidas involucradas.
El descubrimiento transformó las vidas de ambas jóvenes. "Siempre sentí que nuestra amistad era especial, y ahora entiendo por qué", reflexionó la joven. Pese a los años de silencio, ambas continúan construyendo un vínculo que ahora tiene un nuevo si.
El caso es un recordatorio de la importancia del derecho a la identidad y de la responsabilidad de los progenitores en el reconocimiento de sus hijos.