Concientización
“No es un juguete”: la campaña que propone no regalar celulares a niños esta Navidad
La campaña “No es un juguete”, que propone a los padres comprometerse a no regalar celulares a niños menores de 13 años, se ha convertido en un fenómeno global esta Navidad. Impulsada en Argentina por la organización de padres Manos Libres, el movimiento busca concientizar sobre los riesgos del uso temprano de dispositivos móviles y fomentar acuerdos entre padres para retrasar la entrega del primer smartphone.
“La idea detrás es retrasar la entrega del primer teléfono inteligente. Navidad es una época en la que, muchas veces, se regalan celulares a niños muy pequeños. Por eso, surgió esta iniciativa de concientización enfocada en los regalos navideños”, explicó Gonzalo Aruz, fundador de Manos Libres, inspirado en el movimiento global derivado del libro La Generación Ansiosa de Jonathan Haidt.
La campaña, nacida en Argentina, ya ha alcanzado a países de los cinco continentes, incluyendo Sudáfrica, México, Suiza, Suecia, España e Irlanda, a través de redes de padres y grupos internacionales de WhatsApp.
El impacto en el desarrollo infantil
Expertos coinciden en que el uso de celulares inteligentes a una edad temprana puede tener efectos negativos en el desarrollo infantil. “El cerebro se termina de desarrollar alrededor de los 25 años, y lo último en madurar es la corteza frontal, encargada de la autorregulación. Las redes sociales y aplicaciones están diseñadas para generar adicción, y es muy difícil que los más chicos puedan controlarse con un smartphone”, advirtió Clara Paritsis, psicóloga especialista en crianza.
Paritsis subrayó que retrasar “lo más posible” el acceso a un teléfono inteligente es clave para proteger el desarrollo saludable de los niños. Además, recomendó que padres e hijos reciban capacitaciones antes de la entrega del primer dispositivo, una práctica que ya se lleva a cabo en muchos colegios a través de talleres o materias como Ciudadanía Digital.
Un llamado global a la reflexión
Más allá de la preocupación por los efectos individuales, los promotores de la campaña destacan la importancia de construir acuerdos colectivos. “Si todos los padres en una comunidad acuerdan retrasar la entrega del celular, es más fácil para todos resistir la presión social”, sostuvo Aruz.
El mensaje es claro: regalar un celular inteligente a un niño pequeño no es solo un obsequio, sino una decisión con implicancias en su desarrollo emocional, social y cognitivo. La campaña invita a los padres a reconsiderar este tipo de regalos navideños y priorizar opciones que promuevan el bienestar y la creatividad de los más chicos.