Congreso
Escándalo en la Cámara de Diputados: peleas, gritos y una sesión descontrolada
La tensión escaló en medio de un debate que terminó con acusaciones cruzadas, un nuevo capítulo de la interna oficialista y un intento fallido de la oposición para derogar las facultades delegadas al presidente Javier Milei.
Pelea física y desbande en el recinto
El momento más escandaloso se dio cuando el libertario Lisandro Almirón y el exjefe del bloque oficialista Oscar Zago protagonizaron un violento enfrentamiento físico. Testigos aseguran que la pelea incluyó empujones y golpes, en una escena inédita en el Congreso.
El desorden comenzó tras la votación unánime para declarar la emergencia en Bahía Blanca. Acto seguido, varios legisladores oficialistas abandonaron sus bancas, mientras la sesión continuaba con discusiones acaloradas.
En medio del caos, los accesos al Congreso y al Anexo de la Cámara Baja fueron bloqueados debido a los disturbios en las afueras, lo que obligó a algunos diputados a permanecer en el recinto.
Internas libertarias al rojo vivo
El escándalo también dejó en evidencia la feroz interna dentro de La Libertad Avanza. La diputada Marcela Pagano y la oficialista Rocío Bonacci se quedaron en sus lugares en medio de una sesión que giró en torno a la disputa por la Comisión de Juicio Político. La oposición insistió en su postura de que la comisión ya estaba conformada con Pagano como presidenta, mientras que el oficialismo buscó desconocer esa designación.
El conflicto con Pagano no es nuevo. Su enfrentamiento con la diputada Lilia Lemoine sumó otro episodio en esta sesión, marcando una fractura en el bloque oficialista que ya había quedado en evidencia con la destitución de Oscar Zago como jefe de bancada en abril de 2024.
Intento fallido para limitar a Milei
Mientras el caos dominaba el recinto, la oposición intentó emplazar a comisiones para tratar la derogación de las facultades delegadas al presidente Javier Milei. Sin embargo, el oficialismo y sus aliados lograron desactivar la maniobra antes de que llegara a votación.
El bochorno legislativo ocurrió en simultáneo con la represión en las calles, donde las fuerzas de seguridad dispersaban con gases lacrimógenos a manifestantes en las inmediaciones del Congreso.
La jornada dejó en claro que las tensiones dentro del oficialismo y entre los distintos bloques opositores están lejos de calmarse, mientras el Gobierno sigue enfrentando resistencias en el Congreso para avanzar con sus reformas.