Misión lunar tripulada
Artemis II enfrenta la prueba más crítica con el reingreso a la Tierra
La misión Artemis II afronta su etapa más delicada con el reingreso a la atmósfera terrestre, una maniobra considerada la más peligrosa del viaje.
Durante esta fase, la nave alcanza velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora, generando temperaturas que pueden superar los 3.000 grados Celsius.
El descenso pone a prueba el escudo térmico de la cápsula Orion, un sistema clave para proteger a la tripulación del calor extremo y garantizar un retorno seguro. Cualquier falla durante este proceso podría comprometer la misión.
Tras completar un viaje alrededor de la Luna, la nave inicia la secuencia de reentrada con una maniobra de alta precisión.
El procedimiento incluye la desaceleración progresiva, la orientación controlada del módulo y, finalmente, el amerizaje en el océano, donde será recuperada por equipos especializados.
Desde la NASA señalaron que este momento será determinante para el futuro del programa Artemis, que busca retomar las misiones tripuladas a la Luna y avanzar hacia exploraciones más profundas del espacio.
El éxito del reingreso permitirá validar tecnologías y procedimientos para los próximos vuelos con astronautas.