2025-03-29

Dejó el petróleo por el ring

Mathias Domínguez renunció a un sueldo petrolero para ser boxeador

El neuquino dejó su trabajo en la industria petrolera para dedicarse al boxeo profesional. Su historia de sacrificio y pasión por el deporte.

Desde niño, Mathias “El Tornado” Domínguez soñaba con subirse a un ring. Admiraba a leyendas como Naseem Hamed y Óscar “Ringo” Bonavena. Sin embargo, su vida tomó otro rumbo: trabajó en la industria petrolera, donde llegó a ganar hasta siete millones de pesos mensuales.

A pesar de la estabilidad económica, el neuquino sentía que algo faltaba. “Me perdí cumpleaños, el primer día de clases de mis hijos, días del niño. No hay dinero que recupere el tiempo perdido con la familia”, confesó.

La decisión que cambió su vida

El punto de inflexión llegó con el nacimiento de su tercera hija, Hada. Fue entonces cuando decidió renunciar al petróleo y apostar por su verdadera pasión: el boxeo.

“No fue fácil, pero fue una decisión en pareja. Mi esposa siempre me apoyó”, contó. a TN Durante años, Domínguez entrenó después de largas jornadas laborales, buscando mantener su peso y mejorar su rendimiento.

Su carrera en el boxeo profesional

Antes de dar el salto profesional, Mathias tuvo 40 peleas como amateur. Ya como boxeador profesional, lleva tres combates, con victorias por puntos y por nocaut en el segundo round.

Pelea en la categoría superpluma (58.900 kg) y su apodo, “Tornado”, se lo puso su entrenador por su estilo de ataque veloz e intenso. “Dice que cuando lanzo golpes, parezco un tornado”, contó entre risas.

Nuevos desafíos y un emprendimiento familiar

A pesar de las dificultades económicas de su nuevo camino, Mathias y su esposa encontraron otra fuente de ingresos: abrieron una rotisería y venden licuados los fines de semana.

“Trabajamos con delivery de noche, de 21  a 00:00”, explicó. Este emprendimiento le permite entrenar con mayor libertad y pasar más tiempo con su familia.

Su gran sueño: ser campeón del mundo

El neuquino tiene un objetivo claro para 2025: pelear lo máximo posible. “Si se puede, una pelea por mes. Es una locura, pero si ganamos, hay que seguir metiéndole”, aseguró.

Con determinación, sacrificio y el apoyo de su familia, Mathias Domínguez busca hacer realidad su mayor sueño: convertirse en campeón del mundo y llevar su historia de esfuerzo y perseverancia a lo más alto del boxeo.

Temas de esta nota
Te puede interesar