Denuncia por espionaje político
Acusan a una red vinculada al chavismo de hostigar a exiliados venezolanos en Argentina
La Fundación Apolo presentó una denuncia penal ante la Justicia argentina para que se investigue la existencia de una presunta red de espionaje y persecución política en territorio nacional.
Según la acusación, se trataría de una estructura vinculada al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, que operaría para hostigar a disidentes y exiliados que rompieron lazos con el chavismo y encontraron refugio en el país.
El caso que dio origen a la denuncia es el de José Zambrano Erazo, hijo de Mery Erazo, una exfuncionaria del Ministerio de Cultura de Venezuela, quien estuvo bajo la órbita de Adán Chávez, hermano del fallecido expresidente Hugo Chávez.
Según el relato judicial, Zambrano habría sido víctima de amenazas, seguimientos e intimidaciones tanto en Argentina como en otros países de América Latina, tras haber abandonado su país en 2017 junto a su familia.
La denuncia fue impulsada por el legislador porteño Yamil Santoro, el abogado José Magioncalda y el equipo legal de la fundación.
En el escrito, se plantean posibles delitos como asociación ilícita agravada, amenazas agravadas y encubrimiento, y se sostiene que los hechos podrían incluso encuadrarse como crímenes de lesa humanidad, dado que implicarían una persecución sistemática por razones políticas.
Desde la Fundación Apolo aseguran que la familia Zambrano, tras salir de Venezuela y pasar por Ecuador, Chile, Colombia y Estados Unidos, continuó recibiendo amenazas y vigilancia ilegal. Actualmente, ya instalados en Argentina, denunciaron nuevos episodios de hostigamiento.
Este caso se suma al creciente número de denuncias sobre las estrategias de represión extraterritorial del régimen venezolano, especialmente en países donde se refugian opositores políticos. Organismos de derechos humanos han alertado sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de protección a exiliados y garantizar su seguridad en los países de acogida.