Salió a mostrar su moto para venderla, lo chocaron haciendo “willy” y murió: su familia exige justicia
Gabriel Ponce, de 49 años, murió tras ser atropellado por un motociclista que hacía “willy” a gran velocidad en una avenida de Mar del Plata. La víctima había salido a mostrar su moto a un posible comprador cuando fue embestido por detrás. El conductor responsable huyó de la escena y aún no está detenido, pese a estar identificado.
El hecho ocurrió el 5 de julio pasado sobre la avenida Colón, entre Paraguay y Bayley. Según informó el medio local 0223, Gabriel se dirigía a una cita con un interesado en comprarle una moto Honda XR250 que había recibido en parte de pago. Mientras se desplazaba, un joven que circulaba realizando acrobacias en otra moto lo impactó violentamente.
Ambos cayeron al asfalto, pero Gabriel se llevó la peor parte. Quedó semiconsciente y fue asistido por personal médico que lo trasladó al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde permaneció internado durante tres días. El 8 de julio falleció a causa de las lesiones.
La fuga y el pedido de justicia
Testigos aseguran que el conductor de la otra moto se reincorporó tras la caída y escapó del lugar, dejando incluso a una joven que lo acompañaba. Ella también intentó irse, pero fue retenida brevemente por empleadas de una panadería cercana. Dejó un número de teléfono, pero resultó ser falso.
La hija de la víctima, Rocío, denunció irregularidades en la atención médica y en la actuación judicial. “Lo hicieron caminar hasta la ambulancia, no le pusieron cuello ortopédico. No fue tratado como debía”, aseguró. También relató que lograron identificar al motociclista a través de una foto enviada por conocidos. Incluso se presentaron en el lugar donde trabaja para pedirle que se acerque a declarar.
“Nos dijeron en la comisaría que fue a llevar la moto, pero que solo está imputado. Queremos que quede detenido, porque esto fue un homicidio”, reclamó la familia, que además pide testigos que puedan aportar datos para esclarecer lo ocurrido.
También solicitaron acceso a las cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), pero aún no obtuvieron respuesta.
Gabriel era padre de cuatro hijos y su muerte dejó una profunda conmoción en su entorno. La familia insiste en que el caso no puede quedar impune y exige avances urgentes en la investigación.