Alerta por el posible regreso de “La Niña”: sequías, incendios y cambios drásticos en el clima
La preocupación crece en distintos sectores del país ante la posible reaparición del fenómeno climático “La Niña”, que podría instalarse nuevamente en Argentina a partir de la primavera de 2025, según alertaron especialistas del clima y organismos internacionales como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.).
Las proyecciones actuales indican que hay un 65% de probabilidades de que el evento se consolide entre septiembre y noviembre, trayendo consigo impactos significativos en el clima, la producción agrícola, el consumo energético y otros sectores sensibles.
¿Qué es “La Niña” y cómo afecta?
El fenómeno de “La Niña” se produce por un enfriamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico ecuatorial, lo que genera una alteración en los patrones atmosféricos y de lluvias. En Argentina, históricamente ha estado vinculado a una disminución de las precipitaciones y un aumento de las sequías, especialmente en zonas clave como la región pampeana, el Litoral y el norte del país.
En contrapartida, regiones del sur argentino, como la Patagonia, podrían experimentar mayores niveles de lluvias y nevadas, lo que también conlleva riesgos de aludes o acumulación excesiva de nieve en áreas montañosas.
“La Niña puede complicar no solo al campo, sino también la provisión de agua potable y aumentar el riesgo de incendios forestales por la sequedad ambiental”, señalaron desde el SMN.
Sectores en alerta: agro, energía y agua
En el campo argentino, la posible llegada de “La Niña” genera una fuerte preocupación en productores agrícolas y ganaderos, que ya sufrieron sus consecuencias en ciclos anteriores. Las sequías intensas no solo afectan la producción sino también los caudales de los ríos, comprometiendo la hidroelectricidad y el abastecimiento de agua.
A esto se suma un posible aumento en el consumo de energía por el uso intensivo de sistemas de riego y equipos de refrigeración, lo que podría ejercer presión adicional sobre la infraestructura energética del país.
¿Qué medidas se evalúan?
Ante este escenario, las autoridades nacionales ya comenzaron a monitorear la evolución del fenómeno, sin descartar la activación de protocolos de alerta temprana en caso de confirmarse el pronóstico. El SMN, junto a organismos internacionales, recomienda seguir la evolución climática y adoptar estrategias de prevención tanto a nivel productivo como urbano.
Por ahora, se recomienda a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y a los sectores afectados tomar precauciones con antelación.