Alivio financiero
El FMI desembolsó US$2.000 millones y las reservas superaron los US$43.000 millones
El Fondo Monetario Internacional (FMI) concretó este lunes un desembolso de US$2.000 millones, tras aprobar la primera revisión del acuerdo con Argentina. Este ingreso de divisas permitió que las reservas del Banco Central superaran los US$43.000 millones, mientras que el dólar oficial retrocedió a $1.370.
Hasta el viernes pasado, las reservas internacionales se ubicaban en US$41.030 millones. Con el nuevo giro, alcanzaron los US$43.023 millones, aportando alivio a un mercado cambiario tensionado por la baja liquidación del agro, un exceso de pesos y la incertidumbre electoral.
Desde la firma del acuerdo en abril, Argentina ya recibió US$14.000 millones, equivalentes al 70% del total previsto. Aún resta un último desembolso de US$1.000 millones para 2025 y otros giros anuales de US$500 millones en promedio entre 2026 y 2029.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que la volatilidad del tipo de cambio responde al “riesgo kuka” —una expresión usada para referirse a la incertidumbre política vinculada a la oposición— y explicó que el esquema cambiario continuará con flotación administrada: “El Banco Central interviene en el piso o en el techo de la banda, no hay otra intervención”.
En paralelo al desembolso, el FMI decidió flexibilizar la meta de acumulación de reservas, una de las condiciones centrales del programa. El Gobierno no alcanzó el objetivo previsto para mediados de junio, pero el organismo evitó penalizaciones. En lugar de exigir reservas netas positivas por US$2.400 millones para fin de año, ahora la meta se redujo a US$2.600 millones negativos.
Esta modificación, anticipada por Caputo, implica un ajuste de US$5.000 millones en las metas originales y fue “bien recibida por el mercado”, según aseguró el funcionario.
De acuerdo con el nuevo cronograma, las exigencias para acumular reservas se suavizarán hasta el cuarto trimestre de 2027, cuando Argentina deberá contar con US$22.900 millones en reservas netas. El objetivo, explicaron desde el FMI, es dar sostenibilidad al programa sin agravar la presión sobre el tipo de cambio.