El FMI ajustó sus pronósticos para Argentina
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina, aunque mantiene una perspectiva positiva a mediano plazo, con dos años consecutivos de expansión. En su última actualización del World Economic Outlook, presentada durante la reunión de otoño del hemisferio norte, el organismo revisó a la baja el crecimiento del PBI, junto con un aumento en el déficit de cuenta corriente, el desempleo y la inflación.
Según el FMI, la economía argentina crecerá 4,5% en 2025 y 4% en 2026, frente al 5,5% y 4,5% proyectado previamente en abril y julio de este año, respectivamente. Este ajuste refleja tanto factores locales como internacionales: el impacto del ajuste fiscal, la fragilidad del consumo privado y el menor poder adquisitivo de los ingresos, sumados a un contexto global más incierto y tensiones comerciales internacionales.
El organismo destacó que la desaceleración ya se reflejó en estadísticas oficiales: según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la economía argentina registró tres meses consecutivos de caída entre mayo y julio de 2025, con solo dos meses de expansión positiva (febrero y abril).
Inflación y empleo
El FMI proyecta que la inflación interanual cerrará 2025 en 28%, con un promedio anual de 41,3%, lo que representa un ajuste de 8 puntos porcentuales frente a estimaciones anteriores. Para 2026, la inflación se moderaría al 10% interanual, dos puntos menos que lo previsto en abril.
En cuanto al mercado laboral, el organismo anticipa un desempleo de 7,5% en 2025, frente al 6,3% anterior, y de 6,6% en 2026, superando la estimación previa del 6%.
Sector externo
El FMI también revisó al alza el déficit de cuenta corriente, que cerraría 2025 en 1,2% del PBI (cuatro veces el estimado de abril) y 0,4% en 2026, frente al 0,3% proyectado anteriormente.
Contexto global
A nivel mundial, el FMI estima que la economía global crecerá 3,2% en 2025 y 3,1% en 2026, ligeramente por debajo del 3,6% registrado en 2024, aunque ajustando al alza las proyecciones previas de este año. Para América Latina, el crecimiento promedio sería de 2,4% en 2025 y 2,3% en 2026, con expectativas positivas para Brasil (2,4%), México (1%), Colombia (2,5%), Chile (2,5%) y Perú (2,9%).
El FMI advierte que los riesgos globales permanecen sesgados a la baja, por posibles medidas proteccionistas, interrupciones en las cadenas de suministro y barreras no arancelarias que podrían afectar la inversión y la demanda.