9 de cada 10 mujeres siente culpa por dedicarse tiempo a sí mismas
La maternidad moderna sigue siendo un desafío que combina amor, dedicación y culpa. Según un estudio de la comunidad MamiTasking, el 90% de las mujeres que son madres siente culpa al dedicarse tiempo para ellas mismas, aun cuando no están con sus hijos. Este fenómeno refleja la presión social por cumplir con un ideal de madre perfecta, que muchas veces entra en conflicto con la necesidad de la mujer de mantener su identidad y bienestar.
Culpa y carga mental en la maternidad
“La culpa en la maternidad no es solo un sentimiento moral, sino un reflejo de la tensión entre lo que una madre siente que debe ser y lo que realmente necesita”, explica Ludmila Onorati, psicóloga especializada en maternidad. Las madres modernas, aunque avanzan en ámbitos laborales y sociales, se sienten juzgadas al priorizar tiempo propio, lo que genera agotamiento emocional y pérdida de identidad.
MamiTasking: comunidad y apoyo
Desde su creación durante la pandemia, MamiTasking se consolidó como la comunidad femenina más grande de la región, con más de 440.000 mujeres, y visibiliza los desafíos reales de la maternidad: la culpa, la carga mental y la reconstrucción de la identidad femenina. Para las fundadoras, Victoria Pardo y Johanna Gambardella, el objetivo es ofrecer herramientas y espacios que permitan a las madres reconectar consigo mismas y maternar de manera más libre y sostenible.
Detox Party: un espacio para ellas
Como respuesta a esta necesidad, las fundadoras organizaron la Detox Party, una fiesta pensada exclusivamente para madres, donde pueden desconectarse de sus responsabilidades durante varias horas. Tras dos ediciones exitosas en 2024, la próxima se realizará el 13 de diciembre de 2025, ofreciendo un espacio para mimar, compartir y reconectar con otras mujeres en situaciones similares.
Reconectar para maternar mejor
La propuesta no es solo festiva, sino también simbólica: generar redes de apoyo, aliviar la culpa y normalizar los sentimientos de las madres. “La maternidad se vuelve más saludable cuando se comparte. Los espacios de desconexión permiten a las madres ocupar el centro de su propia escena, aunque sea por unas horas”, destaca Ludmila Onorati.
Las especialistas coinciden en que sentir culpa no debe ser motivo de autocrítica excesiva, sino un indicador para revisar prioridades y autocuidado. Reconocer la necesidad de tiempo propio contribuye a una maternidad más real, consciente y equilibrada, donde el bienestar de la mujer se refleja en el de sus hijos.