Cayó una banda que vendía dólares falsos: usaban un bar como base y los atraparon con US$45.000
Una investigación judicial permitió desbaratar una organización criminal dedicada al contrabando y comercialización de dólares falsos que operaba en la Ciudad de Buenos Aires. El grupo realizaba las transacciones en un bar del barrio porteño de Recoleta, donde los compradores entregaban dinero legítimo a cambio de billetes apócrifos.
El operativo, dirigido por el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, derivó en 12 allanamientos y seis detenciones, entre ellas la del presunto jefe de la banda, un intermediario que viajaba a Paraguay para buscar el dinero falsificado y el dueño del bar utilizado como centro de operaciones.
Según fuentes judiciales, el último comprador resultó ser un agente encubierto de la Policía Federal Argentina (PFA). Había realizado dos operaciones previas —una por US$10.000 y otra por US$5000— y se preparaba para concretar una tercera, por US$45.000, cuando el procedimiento fue interrumpido por los detectives. En su poder se secuestraron US$44.600 falsos y $12 millones.
El fiscal Emilio Guerberoff, a cargo de la investigación, explicó que la organización “ponía en circulación dólares falsificados mediante reuniones coordinadas en bares o confiterías, donde se acordaba la entrega de las divisas a un 30% de su valor nominal”. Cada integrante recibía una comisión según su rol dentro del grupo.
La investigación se inició el 22 de abril tras una denuncia anónima que vinculaba a un ciudadano paraguayo con el ingreso de billetes falsos y con posibles actividades de narcoterrorismo y lavado de dinero. En la pesquisa participaron agentes de la PFA, la SIDE y el Servicio Secreto de Estados Unidos, que confirmó que los números de serie de los billetes secuestrados coincidían con otros detectados en Miami, California y Las Vegas.
Los investigadores descubrieron que el dinero se acopiaba en una vivienda del barrio de Chacarita antes de ser distribuido a los puntos de venta. En ese lugar se colocó una cámara oculta para seguir los movimientos de los sospechosos.
Por primera vez, el fuero penal económico aplicó la nueva ley antimafia, lo que agrava las penas por delitos cometidos en el marco del crimen organizado. Los detenidos están imputados por asociación ilícita agravada, contrabando, falsificación de moneda extranjera y lavado de activos, con penas que podrían alcanzar los diez años de prisión.
La Policía continúa la búsqueda de otros dos presuntos integrantes de la banda, actualmente prófugos.