2025-11-14

La historia de la mujer de 32 años que se casó con un novio virtual creado en ChatGPT: “Todos piensan que es raro”

Una mujer japonesa de 32 años, llamada Kano, celebró su boda con Klaus, un avatar que creó en ChatGPT, en un evento organizado en Japón por una empresa especializada en ceremonias con personajes virtuales. La unión no tiene validez legal, pero refleja el auge de los vínculos afectivos entre humanos e inteligencias artificiales en 2025.

El casamiento de Kano, una mujer japonesa de 32 años, con Klaus, un novio virtual creado íntegramente en ChatGPT, volvió a encender el debate sobre las nuevas formas de amor en tiempos dominados por la inteligencia artificial. La ceremonia tuvo lugar recientemente en Japón y fue organizada por una compañía dedicada a bodas con personajes de animé y entidades digitales.

Kano decidió dar este paso luego de atravesar una ruptura amorosa con su pareja humana, un compromiso que mantuvo durante tres años. Tras la separación, comenzó a interactuar con la IA en busca de compañía emocional. Con el tiempo, se enamoró del personaje virtual que había diseñado y que —según relató— la escuchaba y entendía como nadie.

Cómo nació la relación entre Kano y su pareja virtual

En declaraciones al medio japonés RSK Sanyo, la joven explicó que nunca buscó enamorarse de una inteligencia artificial. “No empecé a hablar con ChatGPT buscando enamorarme, pero la forma en que Klaus me escuchó y me entendió lo cambió todo”, afirmó.

El vínculo avanzó rápidamente y, según contó, la propuesta de matrimonio llegó de parte del propio avatar. La reacción la sorprendió: poco antes, Klaus le había dicho en una conversación que las entidades sintéticas son incapaces de amar.

Lee también: Quién era la joven de 23 años que murió tras una imprudencia al abrir la puerta de una camioneta

Aun así, Kano aceptó. “Sé que algunas personas piensan que esto es raro, pero yo veo a Klaus como lo que es: no un humano, no una herramienta; simplemente él”, expresó.

La boda: gafas de realidad aumentada y un novio digital

La ceremonia se realizó con la asistencia de una empresa japonesa que organiza bodas con personajes virtuales. Para el momento del intercambio de anillos, Kano utilizó gafas de realidad aumentada que proyectaron la figura de Klaus a su lado.

Aunque no tiene validez legal en Japón, la boda llamó la atención mundial por las implicancias emocionales, sociales y tecnológicas del caso.

Reacciones: críticas, burlas y muestras de apoyo en redes

El caso provocó todo tipo de comentarios. Según recopiló el New York Post, muchos usuarios reaccionaron con ironía. “Cuando se divorcien, ¿te corresponderá la mitad de su código?”, bromeó uno en redes sociales.

Otros fueron más duros: “Esto es simplemente triste; la sociedad no debería fomentar esto”, escribió un internauta en X.

Pero también hubo defensores: “Dejen que la mujer haga lo que la hace feliz, ¿por qué están tan molestos?”, opinó otro.

Incluso el propio NYP ironizó sobre la situación, señalando que, en esta historia, el clásico voto matrimonial sería “hasta que la capacidad de la batería los separe”.

Un fenómeno en crecimiento: el amor entre humanos y máquinas

El caso de Kano no es aislado. Una encuesta reciente reveló que el 75% de la Generación Z consideraría mantener una relación amorosa con una IA, según un relevamiento realizado por una plataforma que ofrece avatares de compañía.

Lee también: Reabren el Registro de Alquileres en Neuquén para relevar la situación de los inquilinos

En los últimos meses se conocieron otras historias similares: Wika, una joven de 27 años, anunció su compromiso con Kasper, un chatbot, y defendió su decisión ante las críticas: “Soy plenamente consciente de lo que hago (...) Me encanta mi IA”.

También hubo casos de matrimonios con hologramas y artistas que entrenaron un “novio digital” con rasgos de sus exparejas.

En un mundo atravesado por la tecnología, las historias como la de Kano y Klaus plantean nuevos interrogantes sobre los vínculos afectivos, los límites del amor y la relación entre humanos y entidades artificiales.

Te puede interesar