Más de 13 millones de hectáreas argentinas están en manos extranjeras
Investigadores de la Universidad de Buenos Aires y del Conicet, nucleados en el Observatorio de Tierras, elaboraron un informe que pone nuevamente el foco sobre la propiedad extranjera de tierras argentinas. El trabajo incluye un mapa interactivo que permite identificar las zonas más afectadas, justo cuando el Gobierno analiza la derogación de la Ley de Tierras.
El estudio reconstruye la historia de la Ley 26.737 de 2011, que fijó límites al acceso de extranjeros a tierras rurales: un tope del 15% por provincia y departamento, y controles estatales para evitar triangulaciones o maniobras encubiertas.
Cómo se llegó a la situación actual
Entre fines de los ’90 y la década de 2000, la flexibilización de ventas en áreas de seguridad fronteriza y la valorización global de tierras fértiles favorecieron compras masivas por capitales extranjeros. Casos emblemáticos incluyen Lago Escondido (Río Negro) y propiedades patagónicas del grupo Benetton.
Entre 2015 y 2022, un decreto del gobierno de Mauricio Macri modificó la definición de “extranjero”, provocando una aparente baja en la extranjerización que no reflejaba la realidad del control territorial.
Más de 13 millones de hectáreas bajo control extranjero
Actualmente, se estima que alrededor del 5% del territorio nacional —más de 13 millones de hectáreas— pertenece a propietarios extranjeros.
El informe revela que 36 departamentos superan los límites legales, y cuatro de ellos superan el 50% de tierras extranjerizadas:
- Lácar (Neuquén)
- General Lamadrid (La Rioja)
- Molinos (Salta)
- San Carlos (Salta)
Estas zonas contienen recursos estratégicos como agua dulce, minerales y corredores fluviales o fronterizos.
Nacionalidades y concentración de tierras
El análisis muestra que los estadounidenses encabezan la lista de grandes propietarios, con superficies superiores a provincias completas como Tucumán, seguidos por italianos y españoles. Las áreas más críticas se concentran en la cordillera, el norte del país y territorios vinculados a ríos, acuíferos o minería.
Advertencia sobre la soberanía territorial
Para los investigadores, permitir una mayor concentración extranjera reduce la capacidad del Estado de decidir sobre recursos estratégicos como agua, energía y tierra. La derogación de la Ley de Tierras podría reconfigurar el control y el acceso a espacios sensibles, impactando la soberanía nacional y el manejo de bienes esenciales.