La pobreza volvió a aumentar en los últimos meses de 2025
La inflación de diciembre fue del 2,8%, pero el fuerte aumento de la Canasta Básica Total y la Canasta Básica Alimentaria, que treparon 4,1%, interrumpió la tendencia descendente de la pobreza registrada desde mediados de 2024.
Según datos oficiales y estimaciones privadas, el encarecimiento de los alimentos volvió a presionar sobre los hogares en el último tramo del año. En diciembre, una familia tipo necesitó $1.308.713 para no ser pobre y $589.510 para superar el umbral de indigencia.
En base a la evolución de las canastas y los ingresos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares, el Nowcast de pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella estimó que la tasa de pobreza subió al 32,5% en el cuarto trimestre de 2025, tras haber caído al 27,5% en el tercero.
El economista Martín Rozada explicó que desde octubre las canastas crecieron por encima de la inflación general y que, además, en el último trimestre los ingresos suelen ser más bajos al no incluir el aguinaldo. Ambos factores jugaron en contra de una nueva reducción de la pobreza.
Pese al repunte, las proyecciones indican que el indicador podría volver a bajar en el primer trimestre de 2026 si se consolida una desaceleración inflacionaria y mejora el ingreso disponible. De concretarse, la pobreza tendería a estabilizarse en torno al 30%, el nivel más bajo de los últimos siete años.