Economía y Gestión
Neuquén consolidó superávit y redujo la deuda pública un 38% en dos años de gestión
La Provincia del Neuquén consolidó un proceso de orden fiscal y desendeudamiento que le permitió cerrar, por segundo año consecutivo, el ejercicio económico con superávit financiero y operativo, una situación que no se registraba desde hace más de dos décadas.
Desde el gobierno provincial destacaron que las estrategias neuquinas de desarrollo no se basan únicamente en la austeridad, sino en la planificación, la previsibilidad y la administración eficiente y transparente de los recursos, con un rol central del Ministerio de Economía, Producción e Industria.
Gracias a este esquema, fue posible fortalecer las partidas destinadas a Educación, Salud y Seguridad, además de sostener inversiones en rutas y obra pública con recursos propios, en un escenario nacional adverso.
Entre los principales indicadores de los primeros dos años de gestión se destacan:
- El gobierno actual no emitió deuda pública para gastos corrientes. Al asumir, el 55% del stock de deuda se había utilizado para ese fin, por un monto cercano a 695 millones de dólares.
- Más del 90% de la obra pública fue financiada con fondos propios, mientras que en 2023 el 100% dependía de recursos de terceros.
- La deuda pública se redujo un 38%, a diferencia de la gestión anterior, que no logró disminuirla y emitió deuda para cubrir gastos corrientes.
- A diciembre de 2025, el stock de deuda representó el 20% de los ingresos totales, el nivel más bajo de los últimos 20 años.
- Este desempeño permitió a Neuquén mejorar su posicionamiento interprovincial, pasando del puesto 20 al tercer lugar en el ranking que evalúa autonomía fiscal, resultado económico sobre PBG, relación deuda-ingresos y calidad del gasto.
En ese contexto, el gobernador Rolando Figueroa afirmó que la provincia pasó “de estar quebrada, con un atraso en infraestructura de más de 4.000 millones de dólares, a una provincia con superávit, en proceso de desendeudamiento y con obras en marcha”. Subrayó además que “lo más importante es que ese superávit hoy se traduce en respuestas concretas para los neuquinos”.
Desde el Ejecutivo remarcaron que el orden fiscal no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para resolver problemas estructurales y mejorar el bienestar de la población, sosteniendo políticas públicas de largo plazo.