Pablo Grillo reapareció tras diez meses internado y le envió un mensaje a Patricia Bullrich: “Con la cabeza intacta”
El fotógrafo Pablo Grillo, gravemente herido durante la represión policial del 12 de marzo de 2025 en una marcha en apoyo a jubilados, reapareció públicamente a través de un video en redes sociales. Desde su barrio, Grillo, de 35 años, mostró signos de recuperación favorable y envió un mensaje a la exministra de Seguridad Patricia Bullrich: “Acá estamos en el barrio, con la cabeza intacta”.
En el clip, publicado mientras continúa su tratamiento terapéutico en el Hospital Manuel Rocca, el fotoperiodista sostiene la cámara en la mano y bromea con la situación: “Una gran compañera”, ironizando sobre los dichos de Bullrich, quien había minimizado lo ocurrido y defendido al gendarme responsable de los disparos.
Estado de salud y avances en la recuperación
Según los últimos partes médicos, Grillo mejora notablemente el control corporal y presenta progresos en su vida cotidiana: volvió a tomar mate, come con más apetito, bebe agua con regularidad y solo requiere la sonda durante el sueño. La familia destacó estos logros como señales alentadoras de que la rehabilitación avanza correctamente tras diez meses de internación.
El video se volvió viral y recibió cientos de mensajes de apoyo de colegas, medios y ciudadanos.
Presentación como querellante
Grillo se presentó formalmente como querellante particular en la causa judicial que investiga los hechos. Según su escrito ingresado este martes en el Juzgado Federal N°1, a cargo de María Servini, su incorporación busca ejercer los derechos que le reconoce el Código de Procedimiento como víctima directa.
El fotógrafo aclaró que su participación no desplaza a sus padres ni a su hermano, quienes continuarán como representantes legales. Su querella está patrocinada por las abogadas Claudia Cesaroni y Agustina Lloret.
Solicitud de investigación de la cadena de mando
La querella pide investigar a distintos jefes de la Gendarmería Nacional por acción u omisión durante el operativo, en el que el cabo primero Héctor Jesús Guerrero efectuó al menos seis disparos con una pistola lanzagases en ángulo horizontal, uno de los cuales impactó en la cabeza de Grillo, provocándole graves lesiones encefalocraneanas.
También se solicita investigar al comisario inspector de la Policía Federal Gerardo Ariel Perillo Scampini, encargado de supervisar el operativo; al jefe del Destacamento Móvil 6, comandante Néstor Germán López; y al alférez Gonzalo Gabriel Goulart, jefe del Primer Escuadrón Contradisturbios, responsable de las órdenes a los gendarmes que portaban pistolas lanzagases.
La querella sostiene que, si los responsables de la supervisión hubieran intervenido tras los primeros disparos, Grillo podría haber evitado las graves lesiones sufridas.
Contexto y repercusión
El caso de Pablo Grillo se convirtió en símbolo de los abusos durante la represión de manifestaciones, y su video de recuperación subraya tanto el avance de su salud como el reclamo por justicia. Su aparición marca un nuevo capítulo en la causa judicial y genera atención mediática y social sobre la cadena de responsabilidad en los operativos de seguridad.