2026-02-24

Influencer cubano fue procesado por vender una falsa cura contra el cáncer que terminó con dos pacientes muertas

Ernesto Prieto Gratacós, con casi 300 mil seguidores en redes sociales, fue procesado por la Justicia argentina acusado de estafa tras promocionar y vender un supuesto tratamiento oncológico sin aval científico.

La Justicia procesó sin prisión preventiva al influencer cubano Ernesto Prieto Gratacós, acusado de comercializar una falsa cura contra el cáncer que habría derivado en la muerte de dos pacientes en la Ciudad de Buenos Aires. La resolución fue dictada por el juez Martín Yadarola, quien también procesó a dos colaboradores del imputado y ordenó un embargo de 20 millones de pesos para cada uno.

Prieto Gratacós, nacido en La Habana en 1967 y radicado en Argentina desde fines de los años 90, se había convertido en una figura conocida en redes sociales y plataformas digitales, donde difundía supuestas terapias “revolucionarias” contra el cáncer. En Instagram reunía más de 292 mil seguidores y se mostraba en videos y fotografías posando como investigador científico, pese a no contar con título médico habilitante.

Una pseudoclínica sin respaldo científico

El influencer dirigía el llamado Centro de Terapia Metabólica, ubicado en la calle Paraná, donde atendía pacientes oncológicos. Según la investigación judicial, el lugar estaba habilitado únicamente como centro odontológico, pero allí se ofrecían tratamientos alternativos sin evidencia científica, a cambio de importantes sumas de dinero.

De acuerdo al procesamiento, Prieto Gratacós prometía curar distintos tipos de cáncer, reducir tumores y extender la expectativa de vida de los pacientes mediante protocolos de nombres técnicos y complejos, que carecían de validación médica. Entre ellos se incluían aplicaciones de supuestos sistemas metabólicos, planes nutricionales estrictos y sustancias sin valor terapéutico comprobado.

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Las víctimas y la denuncia

Las dos víctimas eran mujeres porteñas diagnosticadas con cáncer de páncreas y colon, quienes fallecieron meses después de iniciar el falso tratamiento, entre enero y mayo de 2020. Ambas habían llegado al influencer en un contexto de desesperación, tras no obtener resultados favorables con tratamientos convencionales.

Las familias denunciaron que las pacientes pagaron cientos de miles de pesos por las sesiones, con tarifas que se ajustaban al valor del dólar. Además, relataron que una de ellas sufrió efectos adversos como mareos, confusión y debilidad extrema, síntomas que fueron minimizados por el personal de la pseudoclínica.

La causa judicial

El magistrado consideró que los imputados incurrieron en el delito de estafa al realizar falsas promesas de curación y ofrecer tratamientos sin respaldo científico, valiéndose de la vulnerabilidad de personas gravemente enfermas. La investigación está a cargo de la Fiscalía N°27.

Durante el proceso, el Centro de Terapia Metabólica fue allanado por la Policía Federal y se dio intervención a la ANMAT, que analizó las sustancias incautadas y determinó que no tenían efectos terapéuticos comprobados.

El Cuerpo Médico Forense evaluó si existía un nexo directo entre los tratamientos y las muertes, pero concluyó que no contaba con información suficiente para establecer una relación causal definitiva, aunque sí remarcó la ausencia total de evidencia científica.

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La defensa del influencer

En su descargo, Prieto Gratacós se definió como un autodidacta y escritor, y sostuvo que sus terapias eran complementarias y no excluían la oncología tradicional. Sin embargo, el juez entendió que los mensajes difundidos y las promesas realizadas inducían a error a los pacientes y sus familias.

Pese a las denuncias y al cierre del centro en 2020, el influencer continuó activo en redes sociales hasta meses recientes, donde seguía difundiendo contenidos vinculados a la salud y el cáncer.

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