Ataque aéreo en Líbano deja al menos tres periodistas muertos y agrava la tensión con Israel
Un ataque aéreo israelí en el sur de Líbano dejó al menos tres periodistas muertos este sábado, en un episodio que profundiza la escalada de violencia en la región y vuelve a poner en foco la seguridad de los trabajadores de prensa en zonas de conflicto.
El bombardeo se produjo en la localidad de Jazín y, según medios locales, tuvo como blanco a un grupo de comunicadores que se encontraban realizando cobertura en el terreno.
Quiénes eran las víctimas
De acuerdo con los canales Al Manar y Al Mayadeen, entre los fallecidos se encuentran el periodista Ali Shaib, la corresponsal Fatima Fatouni y el camarógrafo Mohamed Fatouni.
La agencia oficial NNA confirmó además que otras dos personas murieron en el ataque, lo que incrementa la gravedad del hecho.
La versión de Israel
Por su parte, el Ejército de Israel sostuvo que uno de los fallecidos, Ali Shaib, integraba la unidad de inteligencia Fuerza Radwan de Hizbulá y operaba bajo la apariencia de periodista.
Según esta versión, el comunicador colaboraba en la identificación de posiciones militares en la frontera, una acusación que no pudo ser confirmada por fuentes independientes.
Condena y reclamos internacionales
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque y lo calificó como “un crimen flagrante” que viola las normas internacionales de protección a periodistas en conflictos armados.
En ese sentido, pidió la intervención de la comunidad internacional para frenar la violencia en el territorio.
El mandatario recordó que estos hechos contravienen acuerdos como los Convenios de Ginebra y la Resolución 1738 del Consejo de Seguridad de la ONU, que establecen la protección de periodistas siempre que no participen directamente en las hostilidades.
Un conflicto en escalada
El ataque incluyó el bombardeo de un vehículo en el que se trasladaban los periodistas, en una zona donde los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá se intensificaron en los últimos meses.
El episodio se suma a antecedentes recientes de violencia contra trabajadores de prensa en el sur del Líbano, en un contexto de creciente tensión regional que mantiene en alerta a la comunidad internacional.