Río Negro baja hasta 71% las multas por exceso de velocidad: cómo cambia el nuevo esquema
El Gobierno de Río Negro implementó un nuevo sistema de multas por exceso de velocidad que reduce hasta un 71% los valores y establece sanciones diferenciadas según la gravedad de la infracción.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 365/26, impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck, con el objetivo de hacer el sistema más justo y razonable.
Cuánto se paga ahora: multas más bajas y escalonadas
Hasta ahora, cualquier infracción implicaba una sanción fija de 350 Unidades Fijas, equivalente al valor de 350 litros de nafta premium, lo que representaba cerca de $700.000.
Con el nuevo esquema:
- Exceso de hasta un 30% de la velocidad máxima: 100 Unidades Fijas (alrededor de $200.000)
- Exceso mayor al 30%: 200 Unidades Fijas (unos $400.000)
De esta manera, las infracciones leves reciben sanciones menores, mientras que las más graves mantienen penalidades más elevadas.
Controles viales y radares seguirán activos
Desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial de Río Negro aclararon que la reducción de multas no implica una flexibilización de los controles.
Los radares continúan operativos en rutas nacionales y provinciales, y todos los dispositivos están señalizados para garantizar transparencia y prevención.
Dónde están los radares y cuáles son las velocidades máximas
Los controles se concentran en sectores de alto tránsito o zonas urbanas. Estos son algunos de los puntos:
Ruta Nacional 22
- Villa Regina: 80 km/h
- Cervantes: 110 km/h
- Río Colorado: 60 km/h
Ruta Nacional 151
- Cipolletti: 60 km/h
- Cinco Saltos: 60 km/h
- Sargento Vidal: 60 km/h
Ruta Nacional 250
- Lamarque: 60 km/h
Ruta Nacional 3
- Viedma: 80 km/h
- Sierra Grande: 60 km/h
Un cambio de enfoque: más proporcionalidad sin perder control
El nuevo sistema apunta a equilibrar la seguridad vial con sanciones más acordes a cada situación.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que el objetivo central sigue siendo el mismo: reducir riesgos y cuidar vidas en las rutas, pero con reglas más claras y penalidades que reflejen la gravedad real de cada infracción.