Pidió seguir estudiando y la Justicia ordenó aumentar la cuota alimentaria a su padre
Una joven de 17 años que buscaba continuar sus estudios universitarios inició una demanda de alimentos al considerar insuficiente el aporte económico que recibía de su padre. La Justicia de Familia de Luis Beltrán le dio la razón y fijó una cuota equivalente al 20% de los ingresos del hombre.
Según el expediente, la joven había crecido con una escasa participación económica paterna y recién a los 12 años comenzó a recibir una ayuda mensual, que con el tiempo resultó insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, educación y traslados.
Al momento de iniciar la acción judicial, percibía alrededor de 50 mil pesos mensuales, un monto que no alcanzaba para sostener su vida cotidiana ni proyectar su ingreso a la universidad.
Durante el proceso, el padre no se presentó, no respondió la demanda ni aportó pruebas, lo que fue valorado por la jueza como una conducta procesal omisiva. Ante esa situación, se consolidó la cuota provisoria y luego se transformó en definitiva.
El fallo estableció que la obligación alimentaria se mantiene hasta los 21 años, salvo que se demuestre que el hijo cuenta con medios propios suficientes, algo que en este caso no ocurrió. Además, la resolución contempló el 20% de los ingresos del progenitor, con inclusión del aguinaldo y otros adicionales legales.