Crisis en el PJ neuquino
Asaad acusó a su vice de pactar con Parrilli y se profundiza la interna peronista
La interna del Partido Justicialista de Neuquén volvió a quedar expuesta luego de la última sesión del Congreso Provincial, donde una alianza de distintos sectores logró imponerse por 32 votos contra 27 y quedarse con la conducción del órgano partidario.
El resultado desató un fuerte cruce entre el presidente del Consejo Provincial del PJ e intendente de Vista Alegre, José Asaad, y la vicepresidenta partidaria, Anahí Valdez, quienes hasta hace apenas tres meses integraban la misma fórmula dentro del espacio Peronismo Territorial.
Asaad sostuvo que la dirigente habría realizado "algún arreglo con el parrillismo", en referencia al sector liderado por Oscar Parrilli, que se encuentra enfrentado a la conducción partidaria actual. Además, cuestionó la designación de Luis Sagaseta al frente del Congreso Provincial y afirmó que se trata de dirigentes que vienen ocupando espacios de poder desde hace más de una década.
El jefe comunal explicó que de los 72 congresales habilitados participaron 60, ya que varios representantes del interior no pudieron asistir debido a las condiciones climáticas y otros inconvenientes. Sin embargo, aseguró que su sector continúa siendo el de mayor representación dentro del partido y afirmó haber recibido nuevas muestras de respaldo tras la votación.
La respuesta de Valdez no tardó en llegar. La dirigente negó cualquier acuerdo con el kirchnerismo y sostuvo que la votación fue el resultado de un consenso alcanzado por múltiples agrupaciones internas. "No ganó ningún sector en especial ni le di mis votos al kirchnerismo", afirmó.
Al mismo tiempo, cuestionó duramente a Asaad por considerar que se apartó de los compromisos asumidos al llegar a la conducción partidaria. Según señaló, una de las principales diferencias surgió a partir de declaraciones en las que el titular del PJ habría planteado que el justicialismo no competiría con lista propia en las elecciones provinciales de 2027.
Para Valdez, esa postura representa una señal de acercamiento al espacio Neuquinizate, que respalda al gobernador Rolando Figueroa. "La responsabilidad que teníamos era no entregar el partido", remarcó la dirigente zapalina.
El enfrentamiento refleja la profundización de las diferencias internas dentro del peronismo neuquino, que apenas meses después de sus elecciones partidarias vuelve a mostrar fracturas entre los sectores territoriales y el kirchnerismo provincial.