Crisis en Flybondi
Renunció la CEO de Flybondi en plena crisis operativa
La crisis que atraviesa Flybondi sumó un nuevo capítulo con la renuncia de su CEO, Paz Lovisolo, quien abandonó el cargo a menos de cuatro meses de haber asumido la conducción de la compañía.
La salida se produce en un contexto de fuertes dificultades operativas y financieras que incluyen cancelaciones de vuelos, reducción de flota, conflictos laborales y reclamos de pasajeros en distintos puntos del país.
Si bien dejará la gestión diaria de la aerolínea, Lovisolo continuará vinculada al grupo estadounidense COC Global Enterprise, propietario de Flybondi, donde seguirá desempeñándose como presidenta y asesora legal.
Hasta el momento, la empresa no informó quién ocupará la vacante ni cuáles serán los próximos pasos para intentar revertir una situación que se agravó durante los últimos meses.
La renuncia se suma a una serie de cambios en la estructura directiva. En las últimas semanas también dejaron la compañía Lucía Ginzo, responsable de Asuntos Corporativos, y Federico Pastori, Director Comercial. Anteriormente había ocurrido la salida de Mauricio Sana, uno de los históricos referentes de la empresa.
En paralelo, Flybondi avanza con un proceso de reestructuración que incluyó retiros voluntarios, despidos y reducción de personal en distintas áreas.
A la crisis interna se agrega un delicado escenario operativo. Según fuentes del sector aeronáutico, la empresa opera actualmente con apenas dos aviones activos, mientras otras aeronaves permanecen fuera de servicio.
Durante el último año, la compañía habría acumulado alrededor de 2.500 vuelos cancelados, afectando a más de 350.000 pasajeros, lo que generó un creciente volumen de reclamos por reprogramaciones, cancelaciones y dificultades para acceder a reembolsos.
Analistas del sector estiman que la empresa necesitaría una inyección cercana a los 25 millones de dólares para recomponer parcialmente su operación y recuperar niveles de servicio más estables.