Terremoto en Venezuela
La rescatista neuquina Fernanda Arias contó cómo fue trabajar entre los escombros en el terremoto de Venezuela
Fernanda Arias, rescatista neuquina que integró el equipo argentino desplegado en Venezuela tras el devastador terremoto, compartió su experiencia luego de participar en las tareas de búsqueda y recuperación de víctimas entre los edificios colapsados. Fernanda participó del rescate, junto a efectivos de otros países, para sacar al joven argentino a Lucas Gámez.
Arias, quien además es abogada del Poder Judicial de Neuquén, aseguró que cada intervención se realiza con el máximo cuidado, tanto para rescatar sobrevivientes como para recuperar los cuerpos de las personas fallecidas.
"En mi caso particular me siento una herramienta de Dios. Solo Dios sabe en qué momento va a suceder el milagro de encontrar a alguien con vida debajo de los escombros", expresó.
La rescatista explicó que cada pieza de una estructura derrumbada se retira cuidadosamente para preservar la posibilidad de hallar personas con vida y, cuando ello no es posible, devolver a las familias un cuerpo íntegro y reconocible.
"También cuidamos el honor y la dignidad de la persona fallecida", señaló.
Un terremoto de una violencia devastadora
Consultada sobre la magnitud del desastre, Arias afirmó que la fuerza del sismo fue extraordinaria.
"Los edificios oscilaron de un lado hacia otro y luego tuvieron un movimiento circular. Algunos incluso llegaron a rotar", describió.
Según indicó, entre 200 y 250 edificios colapsaron, dejando una enorme cantidad de personas atrapadas bajo los escombros.
"Ningún país del mundo está preparado para una catástrofe de esta magnitud", sostuvo.
La solidaridad del pueblo venezolano
Más allá del dolor provocado por el terremoto, Arias destacó el acompañamiento permanente de la comunidad venezolana hacia los equipos internacionales de rescate.
Relató que, pese a haber perdido sus propias viviendas y enfrentar la falta de agua potable y servicios básicos, los vecinos organizaban diariamente la preparación de alimentos para los rescatistas.
"No solamente nos daban comida; también nos entregaban cartas de aliento, rosarios, estampitas y siempre una sonrisa. Nos hacían sentir protegidos", recordó.
La neuquina calificó la atención recibida como "increíble" y aseguró que el pueblo venezolano demostró una enorme fortaleza y generosidad en medio de la tragedia.
Protocolos internacionales
Arias permaneció siete días en Venezuela, el tiempo establecido por el protocolo internacional INSARAG de Naciones Unidas para este tipo de operaciones.
Explicó que ese límite responde tanto a la exigencia física como al impacto emocional que implica trabajar en escenarios de desastre.
"Los equipos hacen el relevo a los siete días por una cuestión de protección física y psicológica", indicó.
Una preparación constante
Además de integrar equipos internacionales de rescate, Fernanda Arias trabaja en el Poder Judicial de Neuquén y participa habitualmente en operativos de recuperación de cuerpos en ríos de la provincia.
Contó que recibe el acompañamiento permanente de médicos, psiquiatras y especialistas forenses, quienes la ayudan a afrontar las exigencias técnicas y emocionales de una tarea que requiere una formación permanente.
"Siempre hay compañeros, familia y amigos que están detrás de cada rescatista sosteniendo este trabajo", concluyó.
Cadena Uno