Los bancarios acordaron un nuevo aumento y el salario inicial superará los $2,48 millones
La Asociación Bancaria acordó con las cámaras empresariales un aumento salarial del 2,9% correspondiente a junio, que elevará el salario inicial del sector a $2.412.128,22.
A esa cifra se suma el adicional por participación en las ganancias, de $69.727,10, por lo que el ingreso inicial total llegará a $2.481.855,32, convirtiéndose nuevamente en uno de los salarios más altos del mercado laboral argentino.
El gremio que conduce Sergio Palazzo informó además que el monto mínimo para el Día del Bancario quedó fijado en $2.150.328,87, suma que podrá actualizarse en futuras negociaciones.
Cómo quedan los salarios
Con el nuevo acuerdo, los trabajadores bancarios percibirán:
- Salario inicial: $2.412.128,22.
- Participación en las ganancias: $69.727,10.
- Ingreso inicial total: $2.481.855,32.
- Monto mínimo por el Día del Bancario: $2.150.328,87.
Aumento acumulado y próxima revisión
La actualización salarial representa un incremento acumulado del 16,8% durante el primer semestre de 2026, tomando como referencia los salarios de diciembre del año pasado.
El aumento alcanza a todas las remuneraciones mensuales, tanto remunerativas como no remunerativas, e incluye adicionales convencionales y otros conceptos previstos en el convenio colectivo.
Además, el sindicato y las entidades empresarias acordaron mantener durante julio y agosto el mismo mecanismo de actualización vigente y volver a reunirse en la segunda quincena de septiembre para revisar nuevamente los salarios en función de la evolución de la economía.
Otras paritarias en negociación
Mientras los bancarios cerraron un nuevo acuerdo, otros gremios continúan negociando sus aumentos.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) inició las conversaciones con las cámaras empresarias para buscar una recomposición salarial, incluso analizando alternativas que no estén exclusivamente atadas a la inflación.
Por su parte, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) comenzó las negociaciones para definir los incrementos del trimestre julio-septiembre, en un contexto marcado por la caída del consumo y la desaceleración de la actividad comercial.